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SEGURO DE ASISTENCIA EN VIAJE
Un seguro esencial para el viajero es el
de "Asistencia en viaje". Todo viajero, especialmente
el que se desplaza al extranjero, corre una serie de riesgos cuyas
consecuencias esta clase de seguros puede paliar grandemente. Vamos
a tratar de explicar los aspectos más relevantes que creemos
que debe conocer el viajero sobre ellos.
El objeto de los seguros de Asistencia en Viaje
es proporcionar, como su nombre indica, una ayuda inmediata al viajero
que sufra una serie de contratiempos estipulados previamente en
la póliza que suscribió a cambio de una prima.
La mecánica operativa de estos seguros suele
apoyarse en unas centrales de asistencia con servicio 24 horas al
día todos los días del año a las que el viajero
en apuros puede dirigirse por teléfono, a menudo gratuitamente,
u otros medios de contacto (fax, correo electrónico, telegrama,
etc.) para recabar de forma inmediata las prestaciones que necesite.
Así, aunque el viajero se encuentre en un país extranjero
será atendido inicialmente desde su propio país y
en su lengua por los operadores de la central de asistencia, quienes
se ocuparán de organizar lo necesario para que el asegurado
reciba lo más pronto posible asistencia en el lugar en el
que se encuentre.
Si se viaja con un grupo organizado a través
de una agencia de viajes en uno de los denominados "viajes
combinados", el clásico paquete turístico, es
muy probable que se tenga derecho a ciertas prestaciones, normalmente
muy básicas, que de forma colectiva el mayorista ha contratado
con alguna entidad de seguros para los integrantes de sus grupos.
Conviene informarse bien con el agente de viajes y leer con detenimiento
las garantías y los límites de las prestaciones así
contratadas por si resultara necesario, como a menudo sucede, ampliar
las garantías o los límites de las coberturas ofrecidas,
bien a través de la misma póliza colectiva, aunque
esto no siempre es posible, o bien a través de un mediador
de seguros especializado que nos aconseje lo que sea conveniente
en cada caso.
También es muy posible que tengamos ya contratado
un seguro de Asistencia en Viaje y que lo desconozcamos, al menos
en toda su amplitud. Este es el caso de muchas personas que lo tienen
a través de la póliza de seguro del automóvil,
que suele incluir esta garantía, aunque la mayoría
de los asegurados sólo creen que cubre la grúa y poco
más y exclusivamente cuando se viaja en el vehículo
asegurado. Pero lo cierto es que generalmente estas pólizas
otorgan cobertura tanto al propio vehículo como a las personas
que viajan en él, como a determinadas otras personas aunque
no viajen en el mismo, generalmente al tomador de la póliza
(la persona cuyo nombre figura en el recibo del seguro, para entendernos)
y a su cónyuge legal y a ciertos hijos del matrimonio bajo
ciertas condiciones. En cualquier caso la consulta con el mediador
de seguros de nuestro coche se vuelve imprescindible. Si no tenemos
mediador, porque la póliza del coche la contratamos directamente
con una compañía, por ejemplo, recomendamos consultar
con un Corredor de Seguros, al que le llevaremos la póliza
que tenemos, para que la estudie y nos pueda aconsejar y tramitar,
en su caso, la contratación de nuevas coberturas o pólizas,
cosa que no será posible hacer generalmente con la compañía
que asegura directamente nuestro vehículo.
Como no todas las pólizas de asistencia,
ni todas las compañías que las emiten, ofrecen las
mismas coberturas ni el mismo nivel de servicio, el dejarse aconsejar
por un especialista cualificado, el Corredor de Seguros, es fundamental,
pues estas pólizas son baratas y el importe de la prima no
es lo que ha de ser determinante en su contratación, sino
el que las coberturas sean adecuadas a nuestras necesidades, y esa
es la tarea que sólo un Corredor de Seguros puede realizar,
pues incluso un Agente de Seguros, al no poder operar legalmente
más que con una única compañía es muy
probable que no disponga de ese producto siquiera.
Como acabamos de decir, pero conviene insistir en ello, porque cuando
tengamos un percance será tarde para esperar que nos solucionen
algo que NO hemos contratado y a lo que no tenemos derecho, las
coberturas de los seguros no son todas iguales ni tienen la misma
amplitud, así que conviene dedicar un tiempo a asesorarse
debidamente para evitar sorpresas desagradables, pues los seguros
cubren lo que se contrata en la póliza y NO lo que esperamos
o pensamos que sería lógico que cubrieran. La regla
de oro para no llevarse sorpresas después es no dar nada
por supuesto e informarse bien ANTES de contratar un seguro.
Dicho esto vamos a comentar algunas de las garantías
principales que suelen poder contratarse en este tipo de seguros.
Hay que aclarar que, como en la mayoría de las pólizas
de seguro de todo tipo, algunas garantías pueden formar un
conjunto básico de obligada contratación y otras pueden
ser optativas, pues rara es la póliza de ningún ramo
ni compañía que permita seleccionar una a una todas
y cada una de las garantías que se deseen contratar.
Si viajamos con nuestro vehículo las garantías
más usuales que se pueden contratar con relación al
mismo son:
-reparación de urgencia en carretera (sólo el desplazamiento
del técnico y la mano de obra, pues los materiales y productos,
aceite, gasolina, etc, que puedan ser necesarios NO están
cubiertos y debemos abonarlos)
-rescate y salvamente del vehículo (atención a esto
porque no es igual el remolque de un vehículo que está
en la vía pública que el tener que sacarlo de un barranco
al que pudiera haber caído)
-remolcaje del vehículo (la grúa, que suele ser la
garantía más conocida). Es muy importante saber exactamente
el límite y las condiciones que se aplican, pues si soy de
Málaga, por ejemplo, y tengo una avería en Lugo no
siempre tendré derecho a que me lleven mi vehículo
hasta Málaga. Esta es una de las principales fuentes de insatisfacción
de los asegurados según nuestra experiencia, y se resuelve
fácilmente con la imprescindible información previa
sobre la que no nos cansaremos de insistir.
-gastos de transporte para ir a recoger el vehículo averiado
tras su reparación
-envío de piezas de recambio
-envío de conductor profesional en caso de no poder ser conducido
por enfermedad, accidente o muerte del asegurado el vehículo
-desplazamientos de los ocupantes y/o gastos de alojamiento en caso
de avería o accidente. Otro de los posibles puntos de insatisfacción
que se resuelve con información previa. No se suelen cubrir
los gastos de comidas, sólo los de alojamiento, por ejemplo,
y no se transporta a los ocupantes a donde quieran, sino que hay
una serie de reglas que se aplican.
-pérdida de llaves del vehículo asegurado
Respecto a las garantías relacionadas con
las personas, independientemente del medio de transporte que empleen,
las más usuales son:
-asistencia médica y sanitaria. Es muy importante saber
el límite de la prestación, hay muchas diferencias
de unas pólizas a otras y los gastos, dependiendo de la gravedad
de la enfermedad y del lugar en el que se vayan a tratar, pueden
ser muy elevados, así que atención a ese aspecto.
Igualmente hay que saber si hay alguna franquicia que se aplique,
que es lo más habitual, aunque suelen ser cantidades pequeñas
que se fijan sobre todo para evitar que haya que tramitar un expediente
por la compra de una caja de aspirinas, por ejemplo.
-envío de medicamentos al extranjero. En lugares donde no
son fácilmente accesibles o hay posibilidades reales de falsificación
(sí, por desgracia eso sucede en muchos países del
mundo), esta es una garantía muy interesante.
-repatriación o transporte de enfermos o heridos. Garantía
importantísima, en especial si visitamos países con
deficientes condiciones sanitarias donde la palabra "hospital"
no se refiere a lo que estamos acostumbrados a ver en nuestro país.
-repatriación de fallecidos
-desplazamiento de acompañante en caso de enfermedad
-gastos de convalecencia en hotel
-regreso anticipado del asegurado por alguna causa grave (fallecimiento
o enfermedad grave de un familiar, por ejemplo)
-repatriación de menores que no puedan ser atendidos por
el asegurado a causa de algún hecho grave
-búsqueda, localización y envío de equipajes
-robo y daños a los equipajes. Atención a lo que significa
"robo" para las pólizas de seguro: tiene que haber
amenaza, violencia o fuerza sobre las personas o fuerza sobre las
cosas generalmente, no basta con me lleven sin darme cuenta la chaqueta
que había dejado en la percha de un restaurante, por ejemplo.
-demora en la entrega de equipajes
-gastos de anulación del viaje. Siempre por una serie de
causas graves debidamente justificadas y previstas en la póliza
de antemano, no por cualquier razón.
-garantías de tipo jurídico: asistencia de abogados,
fianzas judiciales, etc
-transmisión de mensajes urgentes relacionados con las otras
garantías cubiertas
Insistiremos para ir terminando en que la
cuantía de las distintas prestaciones puede variar y hay
que prestar especial atención también a lo que podamos
considerar razonable para las circunstancias personales y particulares
de un viaje concreto.
La relación expuesta no es exhaustiva, pues
como hemos señalado, las coberturas varían de unas
aseguradoras a otras, pero son las más comunes e importantes.
Cabe apuntar también que en determinados supuestos especiales
es posible en ocasiones contratar pólizas especializadas
para cubrir supuestos particulares, por ejemplo: si se va a practicar
el ski puede añadirse la cobertura de gastos de trineo de
rescate, el coste del forfait no utilizado por causa grave o de
las clases a las que no se pudo asistir por las mismas razones,
etc.
Una vez contratada la póliza más
adecuada a nuestras necesidades no debemos olvidarnos de llevar
con nosotros en lugar seguro y siempre a mano, pues las desgracias
pueden aparecer en cualquier momento, los datos mínimos que
requiere nuestra aseguradora para prestarnos el servicio y los medios
para contactar con ella urgentemente (teléfono, fax, dirección
de correo electrónico).
Ignacio González García
Corredor de Seguros
Inscrito en la Dirección General de Seguros con la clave-F.26
Concertado Seguro de Responsabilidad Civil según Ley 9/92
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