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Servicios a los viajeros por
Internet
El sector de viajes experimenta anualmente
subidas vertiginosas de contratación directa a través
de la red en todo el mundo y en nuestro país en particular,
por ejemplo, el año 2005 cerca del 6% de los viajes y el
8,2% de los vuelos se contrataron por este medio y 6.600.000 viajeros
de nuestro país utilizaron la red para organizar su viaje
o hacer reservas. Para este año de 2006 se espera que se
dupliquen las cifras apuntadas.
Desgraciadamente hay muchas empresas del sector
que parece que no se están dando cuenta o que prefieren hacer
como que no se enteran de lo que está pasando. Y las consecuencias
serán pura y llanamente la desaparición del mercado
a corto o medio plazo, especialmente para los más débiles.
En AVIMUN fomentamos abiertamente la utilización
de la red para establecer relaciones directas entre los proveedores
finales de productos y servicios viajeros tanto usándola
para la gestión de nuestros viajes como animando a los viajeros
a hacer lo mismo, por las ventajas que supone para nosotros, los
"paganos" del negocio. Hace no muchos años el reservar
un hotel o un vuelo, por ejemplo, obligaba casi necesariamente a
pasar por una agencia de viajes, hoy ya no, pero queda un largo
trecho por recorrer para que hacer las cosas medianamente bien.
Nuestra experiencia nos demuestra que, en general,
las empresas del sector no atienden adecuadamente nuestras necesidades.
La lista de las deficiencias es ciertamente enorme, pero señalaremos
al menos aquí algunas de las principales:
-falta de presencia en la red. Los hoteles
de tres o menos estrellas tienen una pobre presencia, por ejemplo,
y son los más necesitados precisamente de ofrecerla, ya que
las agencias tradicionales, debido a los escasos márgenes
de ganancia que pueden obtener con esos establecimientos no los
ofertan o lo hacen casi a regañadientes. Los restaurantes,
como siempre salvo excepciones, simplemente no se han enterado de
que hay algo que se llama Internet.
-presencia deficiente en la red: como
especialistas en páginas web del sector, bastaría
ver nuestra sección de enlaces por sí sola para darse
cuenta de la veracidad de lo que decimos, constatamos que una enorme
proporción de páginas que ofertan servicios viajeros
son tremendamente deficientes. Parece que a muchas empresas les
han "vendido Internet" y les han hecho una página
que no tiene más utilidad que la de ganarse unos euros los
autores, pero que no satisface en absoluto las necesidades de los
viajeros como constantemente recogemos en las quejas de los propios
viajeros. Sobra "literatura" y autobombo y falta información
clave. Ofrecemos ayuda a las empresas en general, y a los hoteles
en particular, ya que ahí es donde hemos detectado las mayores
necesidades, pero parece que muchos no son conscientes de lo que
se juegan.
-incongruencia comercial: la transición
del modelo de mediación tradicional de comercialización
por parte de las agencias de viajes, tanto mayoristas como minoristas,
al modelo de relación directa que supone la red está
suponiendo la aparición de lo que, a juicio del viajero,
que es lo que somos y a quien defendemos, se presenten como aberraciones
incomprensibles. Comprar un billete de avión o reservar una
habitación de hotel puede salir más caro haciéndolo
directamente con la propia compañía a aérea
u hotel que a través de intermediarios. Algo no va bien.
En AVIMUN sabemos que las empresas se encuentran con la dificultad
de decidir como comercializar sus productos, si con intermediarios,
tanto los tradicionales físicos como los nuevos cibernéticos,
o si directamente, a través de la red principalmente. Los
intermediarios, como es lógico, tratan de defender sus ingresos
e imponer condiciones a los proveedores, entre ellas que los precios
de la venta directa sean superiores a los suyos que además
están comisionados. Los proveedores tienen miedo de ofertar
directamente en mejores condiciones sus servicios porque pueden
quedar fuera de circuitos de comercialización que les interesan.
Nosotros pensamos que lo que ya está pasando, y será
aún más en el futuro, es que la demanda se dividirá
en segmentos: habrá un grupo, en descenso hasta llegar a
ciertos límites, que seguirá comprando a través
de mediadores, agencias tradicionales o en la red, pero un número
creciente de viajeros compramos ya directamente a través
de la red o como mínimo nos informamos en ella y decidimos
en base a lo que en ella vemos, y no únicamente por las fuentes
directa o indirectamente controladas por las propias empresas, sino
cada vez más por fuentes independientes y especialmente algunas
como la nuestra carentes de interés comercial (blogs, páginas
personales, foros, chats, etc.). El ejemplo de las líneas
aéreas de bajo coste es claramente ilustrativo de lo que
señalamos. Las recién llegadas se han comido a las
compañías de bandera o las han obligado, para sobrevivir,
a imitar sus modelos de comercialización. Tras ellas seguirán
los hoteles y otros servicios.
-aprovechados: hay, como en todo río
revuelto, y la red lo es, un montón de listillos y "espabilaos"
que frente a la escasa y mala utilización de la red por muchos,
se aprovechan justamente de lo contrario, y con una presencia ubicua,
una fuerte inversión en publicidad en la red y unas páginas
atractivas ofrecen plomo a precio de oro. Lo mismo que los detergentes,
por ejemplo, parece que se hacen la competencia duramente entre
ellos cuando en realidad pertenecen casi todos a un par de empresas
que venden multitud de marcas, en Internet hay, sobre todo en entre
las agencias de viaje, mucho de lo mismo. En este saco hay que mencionar
también a muchos empresas del por ahora floreciente sector
del "Turismo rural", que están vendiendo lo que
no son más al final que casitas mejor o peor decoradas al
estilo de una abuela rural más falsa que un euro de madera
en las que te lo tienes que hacer tú todo a precio de hotel
de cinco estrellas con servicios de calidad. En AVIMUN apostamos
por un turismo rural que ayude a los habitantes verdaderos del entorno
rural a mantenerse en él y a mejorar sus condiciones de vida
y con ello las de sus pueblos, y que ofrezca con honradez y autenticidad
unos servicios dignos a unos precios razonables.
-deficiente servicio al cliente: si no
lo hubiéramos experimentado una y otra vez no lo creeríamos.
Es desconcertante comprobar como quienes ya tienen presencia en
la red no son capaces de ofrecer una atención al cliente,
del que hay que recordarles una vez más que es de quien viven,
digna siquiera de ese nombre. Falta de respuesta, tardanza injustificada
en contestar (algunos no se enteran de que una el correo electrónico
se diferencia del convencional en la rapidez), respuestas inadecuadas,
remisión a otros medios ("llámeme al móvil",
"mándeme un fax"), y tantas otras deficiencias
que reflejan una falta de profesionalidad. En AVIMUN también
ofrecemos ayuda a las empresas que quieran prestar de veras un servicio
al cliente que tenga en cuenta los deseos y necesidades de éste,
aunque tampoco encontramos mucho eco.
Las distintas administraciones públicas
también desempeñan en todo esto un importante papel
que esperamos comentar más detenidamente en el futuro, aunque
adelantaremos que además de dinero lo que más hace
falta es escuchar a los viajeros y enterarse de primera mano de
lo que queremos, para que el dinero público y su esfuerzo
se oriente en la dirección adecuada.
No queremos dejar de referirnos a la multitud
de empresas que ofrecen un buen servicio y, que aunque todo es mejorable,
tienen la actitud adecuada. En nuestras páginas se encuentran
abundantes menciones concretas de esos sitios recomendables.
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