|
Ficha de viaje AVIMUN: ARGENTINA
Cuando ir
La Argentina es un país enorme y por ello
tiene casi todos los climas posibles a la vez. Dependiendo de los
lugares a los que vayas a viajar, puesto que recorrerla toda en
un único viaje es casi imposible, la temporada más
adecuada será una u otra. En general el mejor momento es
el inicio de la primavera (allí en octubre), pues no hará
normalmente mucho frío en Patagonia ni mucho calor en las
cataratas de Iguazú, el tiempo será agradable en Buenos
Aires y podrás avistar ballenas en Puerto Madryn.
Como ir
Recomendamos vivamente ir por cuenta propia. Un
billete de avión de ida y vuelta (a menudo hay ofertas muy
tentadoras de Iberia, Aerolíneas Argentinas y otras compañías)
es todo lo que se necesita. Los paquetes turísticos salen
considerablemente caros si se compran desde Europa teniendo en cuenta
los precios locales. Además no hay el problema que muchos
pueden tener en otros lugares con la lengua (aunque las diferencias
idiomáticas en materia de vocabulario a más de uno
le llamarán la atención pero no suponen obviamente
ningún problema).
Precios
Los precios, a finales de 2003, esto es importante
tenerlo en cuenta porque las cosas pueden variar, aunque pensamos
que aún se mantendrán aproximadamente así durante
algún tiempo, son extraordinariamente favorables para los
españoles, por lo que es un país muy barato para nosotros,
desgraciadamente no para los propios argentinos que atraviesan una
época muy difícil.
Un hotel modesto, pero inmaculadamente limpio y
confortable como el Hotel Uruguay (recomendado por AVIMUN), cobra
unos 12 euros, sí unas 2.000 de las antiguas pesetas, por
una habitación doble con baño privado, ventilador
de techo y televisor, y encima en el centro puro de Buenos Aires.
Una comida en un restaurante de gama alta con suculentas
y abundantes raciones puede costar unos 3 euros, si se bebe agua
o cerveza, o unos 9 euros, si se toman vinos de calidad. Y algo
para salir del paso en plan comida rápida puede salir por
menos de 1 euro con bebida.
Los vuelos interiores pueden suponer la mayor partida
de gasto, pero si se viaja en autocar, disponen de unidades muy
cómodas de dos pisos con asientos que se convierten en verdaderas
camas en las que se puede dormir perfectamente, se puede viajar
por todo el país a precios muy asequibles, teniendo en cuenta
las enormes distancias. Por ejemplo, ir de Buenos Aires a Iguazú
(unos 1.400 kilómetros) en el mejor de los autobuses (hay
varios tipos) puede costar unos 25 euros.
En Patagonia los precios son un poquito más
altos pero igualmente asequibles.
Sitios de interés
Un país tan extenso ofrece multitud de atractivos,
principalmente de tipo natural. Buenos Aires, con casi la mitad
de población del país, es una metrópoli muy
europea y pesar de la crisis económica mantiene una activísima
vida cultural que merece unos cuantos días de estancia. Las
cataratas de Iguazú, que se visitan tanto desde el lado argentino
como del brasileño, son otra visita obligada pues son verdaderamente
espectaculares y ninguna foto, película o vídeo puede
ser más que un pálido reflejo de lo que se percibe
en persona. El glaciar Perito Moreno y la zona adyacente representan
otro de los grandes polos de atracción. Para los amantes
de la fauna marina la península Valdés (ballenas,
leones marinos, etc.) es una referencia inexcusable. El delta de
Tigre, a 40 kilómetros de Buenos Aires nos permitirá
contemplar un curioso modo de vida enteramente fluvial, en una zona
en la que en vez de calles y caminos sólo hay ríos
y ambiente casi tropical. La Patagonia, con el sur mítico
de Tierra del Fuego y para los más afortunados la posibilidad
incluso de viajar desde allí hasta la Antártica (eso
sí es caro) son otras posibilidades atractivas.
Los argentinos te recomendarán una multitud
de otros sitios pero no siempre tendrán el mismo interés
para ellos que para ti, como el señalado caso de Mar del
Plata, que es como su Benidorm, y que como centro de veraneo playero
local raramente el viajero tendrá interés en visitar.
Cosas de especial utilidad
Teniendo en cuenta las condiciones y facilidades
del cambio de divisas las mejores tasas se obtienen pagando directamente
con tarjeta de crédito si no lleva recargo en el establecimiento
(en muchos no las admiten por las comisiones que les cargan los
bancos). Los dólares o euros en efectivo se cambian fácilmente
y a buena tasa. Los cheques de viaje en dólares tienen menos
aceptación, y menos aún en euros, y suelen estar sometidos
a comisiones adicionales.
No cargues con un pesado equipaje que puede obligarte
a pagar cantidades importantes por exceso de peso. Allí puedes
encontrar todo lo que necesites y a precios generalmente muy atractivos,
salvo los artículos de importación que están
como en todas partes.
Prepárate para:
-Escuchar toda clase de advertencias sobre
los peligros que te acechan si viajas allí, especialmente
a Buenos Aires y otros centros urbanos. Es cierto que se producen
varios de los llamados "secuestros express" diariamente
en la zona del Gran Buenos Aires, o que la policía es de
muy poco fiar (expresión del propio responsable político
del ramo de la provincia de Buenos Aires), y que, como en todas
partes hay que mantener unas precauciones elementales y no provocar
(quien esto escribe ha sido testigo de cómo un sujeto fotografiaba
de noche y en una zona poco transitada a indigentes que vivían
al aire libre haciendo alarde de riqueza con un sofisticado equipo
fotográfico. Y, al menos mientras yo pasaba por allí
nada le sucedió, pero no recomiendo que lo repitas.)
La sensación de inseguridad es muchísimo
menor que en cualesquiera de nuestras grandes, y no tan grandes,
ciudades españolas. Hay que tener en cuenta que se trata
de una sociedad en la que hasta hace relativamente poco la delincuencia
común seria era prácticamente desconocida y el nivel
económico de la población era, especialmente para
América Latina, bastante aceptable en términos generales,
y que ahora con la aguda crisis económica que sufre el país
ha hecho que haya una sensación general de aparente inseguridad
(rejas y persianas metálicas en casas y comercios, guardias
privados de seguridad armados hasta los dientes, policías
de calle con chalecos antibala, etc.) pero que luego no se corresponde
con lo que, al menos el viajero, va a encontrarse de veras, así
que no dejes de ir por esa falsa razón. Es una ocasión
excelente para contribuir con nuestra visita, por más modestamente
que sea, a que el país salga adelante sin hacer caridad,
y corresponder a la ayuda que en otros tiempos nos prestó
Argentina, tanto acogiendo a nuestros emigrantes como en la posguerra
española.
-Disfrutar sin miedos (allí no hay vacas
locas ni nada que se le parezca) de una carne excelente (que suelen
preparar muy hecha para nuestro gusto, así que si la quieres
poco hecha pídela "jugosa" o incluso "muy
jugosa" enfatizando el "muy" y de unas copiosas comidas
(la comida italiana, que junto con la carne se encuentra por todas
partes, es tan buena o mejor que la que se come en la propia Italia,
y desde luego muchísimo más asequible) regadas con
magníficos vinos locales. En nuestra sección exclusiva
para socios ofrecemos
una selección de las mejores direcciones para comer y otros
datos prácticos incluyendo 109 enlaces especializados y comentados
(si viajas por tu cuenta podrás organizar el viaje, como
hemos hecho nosotros, más que de sobra usando estos enlaces).
Subir
|