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DIARIO DE VIAJE A LA INDIA
DE AVIMUN 2.004 (3)
Por Antonio Bernardo
Día 7, 16/10/04 sábado, hacia
Jodhpur

Hoy
nos levantamos una hora más tarde, a las 7:45. El desayuno
es como ayer: tortilla, plátano, café en polvo y tostadas
con mermelada y mantequilla.
Jimi y yo decidimos estrenar a la vez nuestros trajes de color rojo-butano.
Antes de bajar a desayunar estamos un rato en la habitación
ensayando unos pases de baile de Full Monty para hacer una entrada
"elegante" en el comedor, la pena es que cuando bajamos
no había mucha gente desayunando, así que tenemos
que dejarlo para más tarde, cuando estamos todos esperando
a que salga el autobús
De diablos
A
las 13:45 paramos en un lugar de la carretera para tomar unas cervezas
y una especie de tosta crujiente como de pasta de patata que está
muy buena (tocamos a 100 rps por cabeza). De la que salimos para
volver al autobús me encuentro un pequeño tumulto
que resulta ser nuestro líder espiritual que sentó
al lado de una chica muy bonita que estaba moliendo coriando y allí
se puso a moler con ella, esto debió de sonar muy raro a
todos los nativos porque enseguida se acercaron a mirar y reírse,
claro nosotros también. La chica tenía un rostro muy
bonito y estaba bastante abochornada, se reía y escondía
la cabeza, de ser el centro de atención y de que un turista
se pusiera a su lado a moler como ella hacía.
Llegamos a Jodhpur hacia las 15:30, después de unas 6 horas
de viaje. El hotel, el Abhay Days, está bien, es nuevo y
está cerca del centro. Tiene piscina que probamos nada más
llegar. La ciudad es bastante grande, tiene unos 750.000 habitantes,
y la llaman "la ciudad azul".

Local de la carretera
Decidimos
ir andando hacia el centro de la ciudad. Al empezar la excursión
nos para un grupo de chicas jóvenes para sacarse una foto
con nosotros (en aquel momento íbamos Bea, Jimi y yo), se
sacaron fotos con todos y tenían especial interés
en tener una con Bea, hasta le dieron un beso al marchar. Tenían
unos 14-15 años y parecía que se lo pasaban muy bien.
Nos encontramos con varias excursiones de adolescentes, como si
fueran viajes de estudios, ya coincidimos en el hotel de Jaisalmer
y ahora también en este con un montón de adolescentes.

Líder espiritual moliendo
La
decisión de ir andando al centro era buena porque no está
muy lejos, pero algo raro nos ocurrió que lo rodeamos, de
forma que tardamos mucho en llegar y puedo asegurar que caminar
por aquella avenida sin aceras, con mucho tráfico y cantidad
de polvo en el ambiente y agujeros y suciedad en el suelo no resultó
un paseo agradable. Al final después de debatir y preguntar
llegamos.La zona más céntrica, de la torre del reloj
y el mercado, está atestada de gente y rickshaws. Es una
pena que cuando llegamos ya está bastante oscuro para sacar
fotos. Paseamos pro todo el centro y encontramos rincones muy agradables.
Torre del reloj y mercado
Estamos
en una semana de fiestas de un dios, así que hay calles engalanadas
y algún patio muy decorado con improvisados altares llenos
de colorido y muchas luces. Al salir de cenar damos un paseo por
esta zona de fiesta y entramos en dos patios que tienen música
y un grupo de gente va vestida con trajes tradicionales bailando.
El baile es peculiar: van girando en fila alrededor del altar y
tocando unos palos, se van cruzando unos con otros y dando vueltas.
En el segundo patio nos hacen pasar y echan a unos niños
de las sillas para que nos sentemos. Luego hacen lo mismo con otros
turistas. Allí estamos sentados en primera fila un rato,
incluso nos invitan a un helado, que, naturalmente, rechazamos no
vaya a ser que pillemos una diarrea. Después de unos 15 o
20 minutos viene uno de los organizadores enseñándonos
unos recibos con la supuesta cantidad que dieron otros turistas,
nos dicen que es una buena cantidad 1.000 rps, luego bajan a 500
y Kike les da 200. Pasamos un rato agradable, lo que peor me sentó
es que también para esto hubiera que regatear, pienso que
hubiera sido más sencillo pedir la voluntad y no complicarse
más, es lógico que nos pidan, pero normalmente quieren
aprovechar para sacar lo máximo, aunque quizá sea
también parte de su cultura muy comercial.

Patio decorado

En
el paseo que antes dimos por el animado y agradable mercado aprovechamos
para hacer alguna compra. Yo compro unos mapas de Jodhpur y Udahipur
(25 rps) y Jimi unos marcos de madera decorada muy bonitos para
regalar (3 por 400 rps).
Bailando
Una
parte del grupo cenamos en el Pal Haveli (Gulag Sagar), es un hotel
que está al lado del mercado. Tocamos a 180 rps por cabeza
y estaba todo muy bueno. Cenamos en una terraza viendo el imponente
fuerte iluminado y por otro lado toda la plaza del mercado y la
torre del reloj.
Fuerte
Día 8, 17/10/04 domingo, en
Jodhpur
Hoy toca otra vez madrugar como si estuviéramos en España,
a las 7:30. A las 8:30 al autobús nos lleva al fuerte Mehrangarh
(menos mal porque hay que subir una colina bastante pendiente).
Entre que es domingo y hay fiesta está lleno de nativos que
van a una especie de romería que hay al final de una de las
murallas del fuerte que acaba en un templo de obligada visita un
día como hoy, eso sí ¡todos descalzos desde
unos 600 metros antes!

Vista de la ciudad azul
Por la zona de la fiesta tienen tiovivos muy
rudimentarios, juegos de habilidad para coger con un aro objetos,
quioscos de comidas, etc. Muy semejante a cualquiera de nuestras
romerías, aunque un poco más rudimentario todo. Jimi
se puso las botas sacando fotos a la gente que estaba en la fiesta.
Para
ir hasta la ermita donde se venera el dios hoy festejado hay caminos
distintos para hombres y para mujeres, aunque luego todos tienen
que volver por el mismo. Por suerte el camino de los hombres es
el que pasa al borde de la muralla, así puedo sacar fotos
de la ciudad, la vista que se contempla es preciosa, de toda la
ciudad con sus casas azules que van bajando por la falda del monte
hasta casi llenar el horizonte

Ermita en el fuerte
Al
salir del castillo vemos un montón de gente tocando tambores,
al acercarnos nos encontramos con nuestro líder espiritual
que también lo quiere ser de estos, está en medio
del cotarro rodeado por jóvenes y dirigiendo la marcha de
los tambores.
Fuerte de Nehrangarh

La
entrada al museo del Mehrangarh Fort (data de 1459 y su nombre significa
"real y majestuoso", lo que realmente es) cuesta 250 rps
y lleva incluido un "audio tour" en español que
está muy bien, te lo explica todo detenidamente. Quedamos
impresionados sobre cómo vivían en esta época,
que llegó hasta hace muy poco, creo que hasta los años
30 del S. XX. El museo está muy cuidado, se visitan varios
palacios a cual más fastuoso.
Hablando con el chofer nos cuenta que cobran 3.000 rps al mes (unos
60€) para el y su ayudante. En Jaisalmer nos contaba un empleado
de una oficina de cambio que trabajaba 12 horas al día, todos
los días, por 4.000 rps (unos 74€).
Al salir del fuerte estamos un rato sacando fotos a toda la gente
que está por allí.
Interior de uno de los palacios

De
aquí vamos al crematorio real de Jaswant Thada, tiene varios
cenotafios. Es un lugar muy tranquilo con varias edificaciones,
un lago y el edificio central, bastante grande, de mármol
blanco y con unas escalinatas. Hay poca gente lo que nos permite
disfrutar sentados en los jardines. Aquí casi se nos lesiona
Leo, se pegó un gran tortazo por las escaleras subiendo al
memorial. Es todo el suelo de mármol blanco que puede resbalar
si vas con calcetines, ya que hay que descalzarse.
Memorial Jaswant Thada
Ya es mediodía, así que nos vamos
al hotel para darnos un baño en la piscina y una pequeña
siesta antes de bajar a callejear por la ciudad.

Ya
recuperados Domingo, Jimi, Marcela y yo nos vamos andando hasta
el centro, hoy no nos perdemos y llegamos rápido. El resto
se van en el autobús a ver el Chittar Palace, un palacio
en las afueras construido en 1929 que es hotel. Nosotros preferimos
patear la ciudad que ayer nos dio muy buena sensación.
Calle de la ciudad azul

Sacamos
un montón de fotos, hoy tenemos suficiente luz. Vemos estampas
muy curiosas de la vida local. Cada artesano tiene su especie de
quiosco y allí fabrica y vende lo que hace. Hoy es domingo
y en muchas zonas está todo abierto. Nos vamos parando cada
poco para observar lo que hacen en los talleres. En uno se dedican
a hacer pulseras de una especie de plástico de colores, es
algo que vemos por muchos sitios, les gustan mucho este tipo de
baratijas con mucho coloridos y hay muchas tiendas dedicadas a esto.
Latas

En
el paseo encontramos a Merce que estaba haciendo tiempo para juntarse
con el resto de "morcines", así que se une a nosotros.
En otro sitio se dedican a envasar y vender
tabaco para esnifar (rape). Lo venden en cajitas que tienen aspecto
de ser antiguas muy bonitas. Compramos varias cajas con diferentes
colores y decoraciones, tienen rape de distinta fuerza y sabor (7
cajitas por 58 rps). El sitio está regentado por dos hermanos
gemelos: Khatri Bros., en el Tobacco Bazer. Ya nos había
hablado Merce de este sitio. Los hermanos al vernos tan interesados
preguntando por las cajas y lo que tenían se enrollan e intentan
explicarnos lo que hacen, aunque la comunicación es difícil:
su inglés es malo y poco al igual que nos ocurre a nosotros.
Nos hacen una mezcla demostrativa: coge unos nervios de las hojas
de tabaco que muele en la mano (está muy seco y quebradizo),
lo mezcla con menta y un polvo blanco que entendemos que es algo
parecido a pasta de dientes seca. La mezcla final, un polvito grisáceo
muy fino, lo ponen entre los dientes y los labios para aromatizar
el aliento. Probamos a esnifar algún tipo de tabaco, y, claro,
tenemos una sesión de estornudo que les hace reír.
En este rato que estamos con ellos vienen varias personas a comprar
pequeñas cajitas o a granel, parece que el rape es muy apreciado
Tienda de los Khatri Bros
Las
tiendecitas son todas especializadas y están, más
o menos, agrupadas por especialidad. Son todas muy pequeñas
y los propietarios o trabajadores están sentados en el suelo
con las piernas recogidas. En algunas el mostrador está directamente
a la calle y en otras, como las de telas, hay que entrar y sentarse
en el suelo con ellos para hacer la compra.
Más adelante paramos a comprar perfumes, hay un montón,
acabamos llevando de jazmín, ámbar (musk) y otros
que no recuerdo de qué eran (por tres frasquitos 95 rps,
aunque tienen distinto precio según de qué sean).
Todas estas cosas que estamos comprando me recuerdan mucho a las
cajitas y frasquitos antiguos, tienen una iconografía que
aquí es antigua, pero allí es lo que hay todos los
días
Tienda de especias
En
este rato con Merce observamos que se lo monta de miedo, no tiene
ni idea de inglés pero eso no significa ningún obstáculo
para ella, y los que la acompañan, nos cuenta que si tiene
que esperar, como era el caso de hoy, se sienta en el escalón
de entrada a una tienda y se pone a "hablar" con el tendero,
se explica básicamente con gestos, si no dice que sí
con la cabeza y ya está. También se deja acompañar
fácilmente de los muchos chiquillos y adolescentes que pululan
por las calles, así la llevan a lugares un poco distintos.
¡Así da gusto!, sin prisas y dejando hacer
Tenda de perfumes
Hoy
Marcela y Bea estuvieron acompañadas toda la tarde por un
chaval muy agradable, incluso les regaló una pulsera y no
las dejó pagar el rickshaw. Es curioso lo que controlan,
porque nos vino a preguntar a nosotros tres (Domingo, Jimi y yo)
si estábamos esperando a Marcela, nosotros no conocíamos
al chico de nada, pero él ya nos había observado y
sabía quiénes éramos. Estás en un lugar
atestado de gente, te crees que es un mundo enorme y resulta que
todo el mundo se conoce y sabe quién eres tú, imagino
que lo de ser turistas ayuda mucho a que nos identifiquen, pero
También ocurre que muchas veces te entran a ofrecerte algo
o darte alguna información, sueles pensar que lo que quieren
es llevarte a algún sitio para hacer negocio, y es verdad
que es así muchas veces, pero no siempre.
Nos vamos a tomar una cerveza en la terraza donde cenamos ayer (120
rps) para descansar un rato antes de ir a cenar. Hoy hay mucho lío
en este restaurante, pues está un equipo de televisión
grabando algo, nos parecen franceses.

Nativa

Nos encontramos con Kike, Carmen, Mª
Jesús, Lu y Leo, además de Marcela y Bea con las
que también habíamos quedado para ir a cenar. Cogemos
unos rickshaws en la plaza del mercado para ir al restaurante
"On the rocks", nos cobran 30 rps por cada uno. El conductor
del vehículo donde voy es un poco suicida (realmente como
casi todos): el último tramo para llegar al restaurante
es una avenida de dos carriles en cada dirección, con bastante
tráfico, pues el hombre para ahorrarse unos metros se mete
en dirección contraria por lo que es el carril de adelantar,
nos venían todos los coches de frente, deslumbrándonos
con las luces (ya era de noche), fue un recorrido de unos 100
ó 200 metros
Cocinando

Un vez pasado el susto disfrutamos del restaurante,
es un gran jardín con muchos rincones, iluminado por luces
indirectas (en los árboles, debajo de las mesas
)
y velas. Realmente un sitio estupendo. Además cenamos muy
bien y tocamos a 220 rps por cabeza.
Separado por un seto hay una especie de discoteca en otro jardín,
donde había una fiesta con música en directo. Por
lo que pudimos ver a través del seto este otro lugar también
tenía muy buena pinta.
Otra cosa que llevamos tiempo observando es la cantidad de gente
que puede ir en una moto, fácilmente pueden llegar a 4,
toda una familia, y, a lo más, sólo lleva casco
el conductor.
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