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DIARIO DE VIAJE A LA INDIA DE AVIMUN 2.004 ( 6)

Por Antonio Bernardo

Día 17, 26/10/04 martes, en Khajuraho

Templos zona oeste
Templos zona oeste


Hoy es un día distinto, ¡no madrugamos!, tan solo nos levantamos a las 8. Después de un buen desayuno un autobús distinto del de ayer (tuvo que volver a Jansi) nos recoge para ir a ver los templos de la zona oeste, unos 10, de ellos 4 tienen escenas eróticas (250 rps la entrada, ó 5 $).

Acoplamiento místico

Acoplamiento místico

Trascendiendo lo humano
Trascendiendo lo humano


El viaje hasta aquí es difícil, por lo perdido que está el lugar, pero es muy interesante. Hay un total de 22 templos construidos en los siglos X y XI por los Chandellas (realmente construyeron muchos más pero esos son los que se conservan). Algunos de ellos se han hecho famosos por las representaciones eróticas (yo incluso diría que pornográficas, aunque esa palabra los estudiosos de estas cosas no la quieran aplicar, es muy moderna). Algunas guías hablan del "maithuna" como un "acoplamiento místico erótico", que en mi tierra es "follar", y de la trascendencia que tiene la relación sexual entre Shiva (aspecto masculino) y Shakti (aspecto femenino de la divinidad), pero cuando ves aquellas escenas lo que piensas es que se lo montaban muy bien, eran auténticas orgías, como las que se puedan dar en la imaginación más calenturienta o la película más pornográfica.

Otro tipo de mística
Otro tipo de mística

Mística en grupo
Mística en grupo


Los templos de esta zona están en una explanada con jardines, todo muy cuidado. Los templos son del estilo de los jainitas que ya vimos, casi todos están sobre una plataforma de piedra y esparcidos sin orden por el campo. Todos están muy decorados y las escenas eróticas, en templos que aparentemente no se diferencian del resto, están dispersas entre la gran cantidad de escenas que están representadas. Calculo que hay unas 150 escenas eróticas en los cuatro templos. Las hay de todo tipo: en parejas, lo que serían tocamientos, coitos, orgías en grupo, relaciones con animales, felaciones, etc.
Nada más bajar del autobús tenemos mucha presión, todos los "comerciales" se nos vienen encima con figuras de bronce, calendarios, mapas de la India, kamasutras, figuritas de metal, etc. Nos lleva un poco de tiempo avanzar hacia la entrada de los templos.

Aspecto del trabajo tan elaborado
Aspecto del trabajo tan elaborado


Después de este baño de antigua y perenne sexualidad india nos vamos a ver un grupo de templos jainitas, está en un lugar mucho más pequeño y son menos impresionantes. Aunque digan que aquí no hay escenas eróticas, o por lo menos no dicen nada sobre ellas, sí que hay alguna, desde luego no son tan descaradas.


Nos volvemos a encontrar con el presidente de Trinidad Tobago (también lo veremos por la noche cuando el espectáculo de luz y sonido que intentamos ver de extranjis desde una terraza, pero que apenas vimos nada y pensamos que tampoco debía de haber sido para mucho).

Niño
Niño


Después de una ilustrada mañana sexual nos vamos a tomar un baño en la piscina jardín del hotel, además de unas cervezas y media hamburguesa vegetal (350 rps.).
Por la tarde vuelve a buscarnos el bus, con un guía local, para enseñarnos otros templos y el antiguo pueblo de Kahjuraho. El guía nos cuenta unas cuantas cosas interesantes como que los cerdos, vemos unos cuantos sueltos por el pueblo, no los comen, los utilizan para que se coman parte de la basura y luego aprovechan su piel.


También nos dice que en este pueblo hay cuatro castas, que viven en cuatro barrios diferenciados. Empezamos a pasear por el pueblo por el barrio de los parias, un grupo de mujeres que estaban sentadas en la carretera de cháchara, nos cuenta que habían estado todo el día recogiendo la basura de las otras casas y ahora, después de su descanso, irán por las casas a pedir si les dan algo. Son los que hacen los trabajos más bajos. Las casas de los parias también se diferencian, por ejemplo suelen tener colgado de la pared una especie de cesto de mimbre, que utilizan para trabajar.
Cuando dos personas se conocen además de decirse el nombre se dicen la casta. Es un tema que está muy marcado en toda la India.

Sadhú y marihuana
Sadhú y marihuana


A Jimi se le pega un chico que habla algo de español, que está en la universidad estudiando biológicas y ahora está en el pueblo de vacaciones. Al volver de ver el templo más alejado nos invita a entrar en el pequeño santuario que tiene un santón (sadhú). Nos sentamos con el hombre (somos Pablo, Jimi y yo) en una pequeña edificación que es como una habitación, el suelo está hecho de boñiga (mierda de vaca) seca y prensada, lo hace muy suave y espanta a los mosquitos. Uno de los motivos por los que las vacas son sagradas es porque las vacas son útiles: su mierda sirve para hacer fuego con poco humo y espanta a los mosquitos y otros insectos molestos. Al llegar y presentarnos el hombre nos pone en la frente una señal con ceniza. El sadhú pasa casi todo el día fumando marihuana de una gran pipa (xirgo, como un cono de barro), así que nos invitan a compartir la pipa con ellos. Luego llegan otros campesinos que se sientan con nosotros y también fuman. Al cabo de un rato tenemos que irnos, pues nos espera el resto del grupo, para despedirse el sadhú nos pone otra señal en la frente, esta vez es de color rojo y el chaval intermediario nos sugiere que le demos una ayuda económica para el altar.

Escuela
Escuela


A continuación nos lleva por el pueblo a ver una escuela, donde dice que está una cooperante española dos meses al año. En la escuela el maestro nos enseña las dos aulas que tienen y un conjunto de fotos de los visitantes y notas que escriben los visitantes, al final nos pide dinero, incluso quiere darnos un recibo por el dinero que le damos, lo rechazamos, aunque no estamos nada seguros del fin que tendrá el dinero.


Seguimos el paseo por el pueblo, nos va contando que en las casas pulen el suelo con boñiga de vaca para evitar los insectos, que cada barrio corresponde a una casta y en cada uno hay una fuente para el acceso al agua.


Al final, un poco deprisa la última parte del paseo, nos lleva a la que dice que es su casa, nos enseña dos o tres dependencias muy rápido, más que nada es pasar por ellas, hasta que llega rápidamente a la tienda, resulta que "su casa" es la tienda de recuerdos del pueblo, allí se pone a vendernos lo que queramos. En esta tienda nos encontramos con el resto de los compañeros que estaban con el guía.
Cuando el autobús nos deja otra vez en la zona del pueblo de los templos, otra vez se nos echan encima todos los vendedores. Damos un paseo por allí viendo tiendas y tomando una cerveza (40 rps) en una terraza desde donde nos dicen que se puede ver el espectáculo de luz y sonio, pero no se ve casi nada y el espectáculo tampoco vale para mucho.

Al pasear por el pueblo sin rumbo se nos echan encima otra vez todos los vendedores. A Domingo y a Jimi se les ocurre hacer la "tortuga" para evitarlos, consiste en cogerse unos a otros por los hombros en círculo y con la cabeza para abajo, una postura defensiva que al grito de guerra de "tortuga" todos respondemos, para asombro y extrañeza de los locales que acaban riéndose y dejan de invitarnos a compra.


En este sitio hay varios miembros del grupo que encargan trajes, los tienen para mañana por la mañana. Al final la confección es pasable y la tela depende de la que elijas.


Después de mucho buscar y mirar acabamos cenando en un sitio que se llama Mediterráneo, es el que mejor impresión nos da de todos los que vimos. La pasta, la pizza y la lasaña están muy buenas, tocamos a 240 rps por cabeza, incluyendo las cervezas.


Estando cenando hablamos de las castas, mejor dicho Kike nos cuenta sobre las castas, y resulta que al lado está también cenando un indio que habla perfectamente español. El hombre se acerca a nosotros muy respetuosamente interesado en saber nuestra opinión sobre las castas. Le invitamos a que se siente y nos cuenta que las castas tienen su origen en la división social del trabajo y se representan por las diversas partes de dios: la cabeza (bramanes), el estómago (comerciantes), los brazos (guerreros) y las piernas (parias), así todas son muy dignas y necesarias. Ahora se está luchando mucho a nivel de gobierno contra la segregación de las castas más bajas, así los parias tienen una reserva del 45% de las plazas en la universidad y para ciertos trabajos del Estado. El hombre justifica lo de las castas. También dice que hace yoga unos 10-20 minutos al día, que son cosas que se llevan en la sangre. Es guía, trabaja en Delhi llevando turistas al sur. Vivió 6 años en España, en Madrid, suponemos, por lo que cuenta, que estuvo casado con una española. Nos recomienda que no vayamos al templo de los monos en Varanasi, también nos dice que las vacas tienen todas dueños y que cuando mueren los parias se encargan de llevarlas al campo donde les quitan la piel que se usa, el resto se tira.


Ayer, según estamos en la piscina, se acerca a Kike el comercial del hotel, le pide un aparte y le dice que le da el 20% y su cena gratis si nos lleva a todos a cenar al hotel, también le pregunta cuando va a volver con otro grupo. Como ya conté hace días, aquí todo funciona así, se hace negocio con los líderes de los grupos (esos guías o acompañantes que ponene las agencias en los viajes de paquete y que tanto llama la atención de los indios que nuestro grupo no tenga que ya hace tiempo que hemos desistido de intentar explicárselo) directamente. Kike nos cuenta que en muchos sitios le han ofrecido este tipo de negocios. Es normal que los comerciantes den dos o más rupias a los chavales que les llevan turistas a la tienda, incluso ago de comisión si compran. Así se gana la vida mucha gente.


Día 18, 27/10/04 miércoles, hacia Varanasi


Hoy, como ayer, es un día más tranquilo, el plan de la mañana es levantarse a las 8:30 (¡increíble!), el autobús nos vendrá a buscar hacia las 11:30 para ir al aeropuerto, pues volamos a Varanasi.

Jardín y piscina
Jardín y piscina

En el tiempo que tenemos hasta que venga el bus estamos algunos vamos a buscar por las cercanías una tienda del gobierno que nos han dicho que tiene buenos precios fijos, para comprar algún recuerdo. Después de un rato de andar no encontramos nada, así que volvemos a refrescar un rato en la piscina.


Al volver al hotel de esta pequeña y frustrada incursión encontramos en la puerta del hotel al chico que ayer nos acompañó a Pablo, Jimi y a mí por el pueblo. El hombre venía a buscarnos para llevarnos a otros sitios. Esta vez no tiene suerte, apenas tenemos tiempo de pegarnos un baño y ya es la hora de irse hacia el aeropuerto.



Tarjeta de embarque
Tarjeta de embarque

El aeropuerto es el más pequeño que vi nunca. Para entrar al edificio de la terminal, según bajamos del bus, nos piden el billete y la tarjeta de embarque (nos la acaba de dar Kike, está rellenada a mano). Hay varios policías o militares que nos paran y se leen con calma todos los documentos que nos piden. Una vez pasado este control nos piden que dejemos las maletas fuera, en una puerta al lado de la utilizamos nosotros para entrar, allí las recoge el personal del aeropuerto y las meten por un gran escáner. Nos piden que nos pongamos en una parte concreta de la terminal y estemos atentos por si nos llaman, porque una vez que salen del escáner piden que abramos algunas, deducimos que abren las que tienen dentro algo electrónico que funciona, como un reloj.

Safety room
Safety room


Allí esperamos a que estemos todos y entonces pasamos a la Safety Room: para entrar nos registran a todos, a pesar de pasar una especie de arco que, sospecho, no debe de servir para nada. El equipaje de mano lo pasan por otro escáner más pequeño, que tampoco debe de funcionar, y a continuación un grupo de policías (cuento 7) nos pide abrirlo, lo vacían todo a todos, uno a uno, el lío que tienen montado es grande. En este registro concienzudo, nos requisan las cerillas y los mecheros, además, no se pueden llevar pilas sueltas, y eso sin contar las tijeras y otro material semejante.

Todo esto lleva su tiempo, a las 13 horas estamos casi todo el avión en la pequeña y abarrotada sala de embarque, a las 14 horas abren las puertas para embarcar. Pero la sorpresa es que de camino al avión, se va andando, todavía nos cachean otra vez y registran el equipaje de mano, esta vez son los de la compañía de aviación. Como un día oiga que pasó algún atentado saliendo de este aeropuerto no me lo voy a creer.

Líder espiritual
Líder espiritual

Una vez en el avión le preguntan a Jimi si la cámara es original (hoy estrena un nuevo traje naranja, también lleva turbante y la cámara de juguete colgada), entonces le saca una foto virtual a la azafata, que se ríe. Pero hay otra azafata al lado que no ve la movida y le dice muy seria a Jimi "no pictures", son unos momentos de tensión porque Jimi hace ademán de sacarle una foto y ella insiste en que "no pictures", a todo esto su compañera está al lado mondándose de risa, hasta que en el punto culminante sale el pajarito y al final ella también se ríe.


El vuelo tarde media hora. En este tiempo nos dan caramelos picantes (a mi gusto estaban muy buenos, pero no pensaba así todo el mundo), un pequeño bocadillo de queso y dulce también picante y un zumo que, cosa extraña, no picaba.


Al bajar del avión nos vuelven a pedir la carta de embarque. Hay varios policías con mosquetones alrededor. En la salida nos espera el agente de la agencia y nos vamos directamente al bus, las maletas ya nos las recogen ellos.
De camino al hotel nos detienen un rato el bus porque va a pasar la comitiva del presidente de Myanmar.


El hotel, Hindusthan Internacional, es bastante grande, también tiene piscina, aunque no vayamos a utilizarla.
Nada más dejar las maletas el de la agencia nos dice que lo mejor es ir a ver la ceremonia nocturna en los ghats. Llegar hasta la zona central de la ciudad es complicado por el tráfico y los mercados, así que durante un trozo no hay tráfico de vehículos, por lo que contratamos unos rickshaws de bicicleta (80 rps) para que nos lleven al ghat principal, el más bullicioso, el Dasashwarnedh. Allí contratamos una lancha (200 rps para todos) para ver la ceremonia desde el agua y luego ir hasta los crematorios.

Pasando en rickshaw por el mercado
Pasando en rickshaw por el mercado

El paseo en rickshaw es altamente estresante. La ciudad parece muy bulliciosa y a la vez tranquila. Hay una zona, la más cercana al río, que es toda mercado, por donde sólo pasan bicicletas y motos, lo que la hace más tranquila, aunque la cantidad de gente es impresionante, son riadas continuas en las dos direcciones, además de los ruidos, más leves que en el resto, de los pitos de los vehículos (una constante en estos países es el pitar continuo de los coches, al no haber reglas de circulación muy estrictas la gente se autorregula a base de avisarse con el pito, son pitidos leves pero es continuo).

Ceremonia desde barca
Ceremonia desde barca

En la parte alta de las escaleras hay una especie de pequeños altares, con una sombrilla, velas y otros instrumentos. La ceremonia diaria, al anochecer, es un rito que se consagra al fuego y a las aguas, unos seis monjes colocados en esta especie de altares, separados por las escalinatas, cantan, tocan campanillas, y mueven velas y fuego al ritmo de las campanillas y otra música. La ceremonia dura unos 50 minutos y hay mucho respeto hacia ella.


Cerveza
Cerveza

Cuado subimos a la barca se acercan unos niños a vendernos unas velitas en hojas de coco, por 5 rps, para tirar al río y hacer nuestras ofrendas. Después de una media hora, nosotros no entendemos nada, es interesante ver la liturgia, pero una vez vista un rato ya no le sacas más, al menos yo, nos vamos a ver otros ghats. Al ser casi de noche vemos poco. Cuando nos acercamos al ghat donde incineran nos avisan de que no saquemos fotos, por respeto a los muertos. En este momento vemos unas seis cremaciones, hogueras. Los cuerpos los traen en una especie de parihuelas envueltos en telas color amarillo y los mojan antes de proceder a la cremación. Según nos cuenta el guía que nos acompaña funcionan las 24 horas del días y llegan a quemar unos 500 cuerpos. Suele costar un mínimo de 3.000 rps., dependiendo de la cantidad de madera y quema durante unas 3 horas.
Hay una serie de cadáveres que no se queman: los bramanes, los leprosos, niños, mujeres embarazadas, los enfermos de viruela y a los que les picó una cobra.


Observamos que no huele nada y tampoco vemos ninguna de esas fantasías de cadáveres por el río.
Volvemos al hotel sorteando todo tipo de dificultades con el rickshaw. Después de una cerveza en el bar del hotel (50 rps. cada uno, las compartimos) cenamos un buffet en el mismo hotel, 460 rps. y está bastante bien. Hoy nos vamos pronto a la cama porque mañana toca un súper madrugón a las 5 para ir a ver amanecer en los ghats.


Día 19, 28/10/04 jueves, Vanarasi y camino de Delhi

Sale el sol en el Ganges
Sale el sol en el Ganges

Hoy madrugamos a las 5:00. Sin desayunar vamos al bus que nos lleva a la zona del mercado para llegar andando al ghat de ayer. Llegamos con luz de día, aunque aún no salió el sol. Ya hay mucha gente entre turistas, sus acólitos, vendedores de flores y los que vienen a bañarse y hacer sus abluciones.

India en silla de ruedas
India en silla de ruedas

Palacio
Palacio


Me sorprende, para bien, que los que vienen a darse sus baños, limpiando el cuerpo y el alma, no se inmutan ante la presencia de una multitud de turistas, todos con nuestras cámaras disparando a diestro y siniestro. En la zona donde aparcamos conté unos 10 autobuses más coches y pequeñas furgonetas, y los que llegarían después. Todos los turistas vamos montando en la barcas para hacer el obligado paseo. También llamó nuestra atención que había un joven turista, catalán por cierto, en silla de ruedas, entre varios compañeros lo estaban subiendo a una barca (¡y pensar que en España tiene su dificultad viajar con silla de ruedas!).

La otra orilla
La otra orilla

En primer lugar la barca nos lleva hacia el sur, hasta lo que es el ghat crematorio secundario. El guía nos va explicando que hubo un tiempo en que los marahás se hacían un palacio a la orilla del Ganges para ganar la paz y estar a bien con su dios. Pero sólo vale esta orilla, la otra orilla del río está desierta y allí las abluciones no tienen el mismo valor, no es un río sagrado. Aquí se bañan pobres y ricos, todos juntos, y allí mismo se cambian. También nos dice que el río no está contaminado porque tiene minerales y hierbas que lo impiden. Nuestro Leader Group llevó un frasquito de análisis para recoger una muestra de agua y analizarla. Los resultados están expuestos en esta página de Avimun , puedo adelantaros que está menos contaminado de lo que podríamos imaginar, y eso a pesar de que el agua es muy turbia e, imaginamos, que todas las poblaciones aguas arriba verterán aquí sus aguas fecales. Ahora ya hay intentos de depurar el agua, nos dicen que una especie de columnas son depuradoras (¿?).

Actividad en el ghat
Actividad en el ghat

 

La gente se baña, lava la ropa, hace abluciones, se lava la boca y hasta hace gárgaras con el agua del río. Imaginamos que también verterán sus aguas naturales al río, pero eso queda más disimulado. Es toda una amalgama de gentes y colores. Eso sí me parece que vemos poca gente joven, la mayoría es más bien de mediana edad para adelante, aunque haber hay de todo.

Crematorio eléctrico.
Crematorio eléctrico.


En el ghat del crematorio secundario hay un horno eléctrico para quemar a quien no tenga dinero, pero después de 20 años no parece que tenga mucho éxito, la gente quiere quemarse con madera, de la forma tradicional. Igual que ayer no vimos nada raro hoy nos encontramos, cerca de este crematorio, un cadáver flotando, parece que está un poco a medio quemar, y es que los que tienen poco dinero se queman hasta donde dé.

Haciendo sus abluciones
Haciendo sus abluciones

Hay zonas más vacías de gente, y en otras están lavando ropa, que la golpean con saña contra las escaleras. También se ven bonitos palacios.

Manikarnika
Crematorio tradicional (Manikarnika)


Desde el crematorio secundario el barco remonta y nos lleva hasta el crematorio principal, un poco más arriba de donde partimos, el Manikarnika. Aquí bajamos y nos metemos por un laberinto de callejuelas muy estrechas, tenemos que ir en fila de uno para pasar.


Callejuela
Callejuela


Vamos a ver el Templo Dorado (tiene un montón de kilos de oro cubriendo sus cúpulas). El sitio está muy protegido: no dejan meter cámaras ni otros instrumentos electrónicos, hay que pasar por un arco detector de metales (juraría que no funciona) y está lleno de policías (o militares), con aspecto aburrido que no dan ninguna sensación de seguridad. Todo esto no a la entrada del templo sino en las callejuelas adyacentes según te acercas. Registran a algunas personas, pienso que al azar. Llevan chalecos antibalas, aunque alguno lo utiliza de alfombrilla para sentarse o echarse.
Es todo un laberinto de callejuelas, pienso que un hombre, o mujer, bomba no tendría ningún problema para organizar una masacre.
Nos suben al segundo piso de una tienda para ver la cúpula del templo dorado, es todo lo que veremos ya que los turistas no podemos entrar.
Por esta zona también está el Pozo de la Sabiduría, una zona un poco más despejada con lo que debe de ser un pozo de agua. El lugar está lleno de soldados sentados y tirados en actitud de descanso.
Después de esta apasionante inmersión en el Benarés profundo, nos llevan a ver el templo de Siva en la Universidad, una pérdida de tiempo. Por suerte aquí acaba la visita guiada y nos vamos al hotel a súper desayunar en buffet libre, ¡casi acabamos con él!.

Contratando el rickshaw
Contratando el rickshaw

Tenemos ahora un tiempo a nuestro aire antes de hacer otras visitas con el bus. Jimi y yo contratamos el rickshaw de ayer (80 rps. ida y vuelta) para ir a los ghats. Allí nos perdemos por las callejuelas, nos asomamos a diversos ghats, nos mezclamos con la gente, nadie nos mira como a turistas ni intentan vendernos nada. En la calle principal que desemboca al ghat sí nos entran nada más vernos ofreciéndonos de todo: barca, masaje, rickshaw, marihuana, caballo, telas… y gente pidiendo.


Casa de comidas
Casa de comidas

Todas las callejuelas laterales están llenas de casas-tienda-taller o sólo casa-taller. Confeccionan de todo: cerámica, telas, hierro, madera… Cada poco hay una tienda de comidas que fríen y amasan allí mismo, sobre la marcha, asomados a la calle.

Vacas comiendo flores
Vacas comiendo flores


Hay mucha contaminación, bicicletas y motos, y también monos por los tejados. En zonas un poco más anchas hay grandes montones de basura, que a veces comen las vacas.
De vuelta al hotel los otros grupos nos cuentan que los llevaron a un "mercado indio", que es una zona de factoría de telas con niños trabajando. Allí se mosquean y se impone el Group Leader para que los lleven al mercado de los ghats.
A las 13:15 nos recoge el bus que nos lleva a ver el templo de la Madre India y el museo arqueológico, donde Buda dio el primer sermón. A mi gusto todo esto no vale mucho (los interesados en la arqueología sí sacarían algo de provecho), fueron unas horas tiradas, pero es lo que tiene tener las cosas programadas.
De vuelta al hotel tenemos una hora hasta marchar a coger el tren para Delhi. Domingo y Jimi "exigen" que abran el bar, pero no les hacen mucho caso, al final acaban abriendo el restaurante, donde tomamos unas pizzas y cervezas (200 rps.).

Maletas al tren
Maletas al tren

A las 17:15 nos llevan a la estación de ferrocarril, llegamos a las 17:45 y el tren sale a las 19:00, parece que hay que hacer las cosas con mucho tiempo. Un pelotón de mozos nos llevan las maletas. Nos dividimos en grupos de 6 para ocupar tres departamentos. Los departamentos son abiertos al pasillo, donde hay otras dos literas. Atamos todas las maletas con cadenas debajo de los asientos, ya tienen una argollas para ello, parece ser que hay mucho robo en estos trenes.

Coche litera
Coche litera


Lo de venir pronto a la estación estuvo bien, pues el tren salió a las 18:44 por mi reloj (a lo mejor estaba yo mal informado de la hora de salida). Llevamos al menos un policía con escopeta en el tren.
La ropa de cama que nos dan está bastante oscura, con roturas, manchas y lamparones, debe de estar lavada pero mal y si, además, la lavaron en el Ganges…, así que a sacar el saco-sábana los que los habían traido.


Hacia las 22:00 nos ponemos a dormir. Pasamos la noche despertando y volviendo a dormir, pero aceptable. No hay demasiado frío ni calor.


 

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