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DIARIO DE VIAJE A LA INDIA
DE AVIMUN 2.004 (y 7)
Por Antonio Bernardo
Día 20, 29/10/04 viernes, Delhi

Negociando con los maleteros
Después de una noche más bien tranquila a las 8:00
llegamos a Delhi. Nada más llegar suben al tren varios mozos
de casaca roja para coger las maletas. Una vez abajo tenemos que
esperar un largo rato, es porque el de la agencia está negociando
con los mozos el precio del transporte, al final les paga 400 rps.
por 21 bultos, pero tuvo que llamar al jefe para saber si podía
gastar tanto en este traslado de las maletas. La negociación
fue muy dura, hubo un momento en que todos tenían malas caras,
nosotros nos enteramos al final de lo que pasaba, aunque algo suponíamos
no pensábamos que era para tanto, no hubiéramos tenido
ningún problema en llevarlas nosotros, ¡pero allí
eso no podía ocurrir! Un ejemplo claro de que las cosas no
tienen un precio fijo ni para los indios, así que no hay
motivo para jactarse de haber conseguido el mejor precio y regatear
como si te fuera la vida en ello.

Esperando al desayuno
De vuelta en el mismo hotel que hace unas semanas, el Qutub Residency,
encargamos el desayuno que nos dan en la sala de conferencias, una
especie de aula que tienen para reuniones. El caso es que ya la
otra vez nos llevaban e desayuno a la habitación, pero no
por detalle de la casa, sino porque estaban de obras y el comedor
no estaba utilizable, así que ahora sin habitaciones y sin
comedor nos tenemos que contentar con una salita de conferencias.
Es todo un espectáculo verlos preparar el desayuno: ponen
los aparatos del buffet, los quitan, no nos ponen mesas, está
todo amontonado en una mesa, cuando nos ponemos nosotros a colocarlas
ya van y lo hacen, no nos dejan hacerlo, las tostadas las traen
en pequeñas raciones

Peluquero en la calle
Después de desayunar y tomar posesión de la habitación
el autobús nos deja en el centro de Nueva Delhi, al lado
del observatorio astronómico. La idea es ir de compras. Según
estamos mirando un mapa un tipo nos preguntas qué buscamos,
si nos puede ayudar. Nos dice que la zona para la que queremos ir
está toda cerrada porque es fiesta y nos indica otro sitio,
se ofrece a llevarnos en varios ricksaws
insiste mucho y acaba
cantando "yo no llevo nada de comisión". Después
de las aventuras que ya tuvimos en este sentido nos rebotamos bastante
con el tipo y pasamos de el, vamos a donde teníamos previsto
y nos lo encontramos, como no podía ser de otra manera, todo
abierto.

Manifestación
Estamos en la zona de Connaught Place. Nos cruzamos con una manifestación
de los trabajadores del Hindustan Times, cuando los aplaudimos,
levantamos el puño y nos juntamos con ellos unos minutos
nos vitorearon, estaban rodeados de policías pero el ambiente
parecía distendido. Vamos al Emporio del Estado, hay muchas
cosas de todas las partes del país con precios fijos y algo
caro. En la calle Janpath está lleno de tiendas de telas
y recuerdos, es lo que en algunas guías llaman el mercado
tibetano. Paseamos por la zona en plan tranquilo, algunos hacen
compras, otros no
También visitamos, en la misma zona,
el Palika Bazar que es subterráneo y con tiendas normales.
Tomamos un tentempié en el Hotel Imperial, de súper
lujo.

Etiqueta de cerveza
A las 16:30 nos recoge el bus para ir al Dili Haat, una especie
de feria de muestras (10rps. la entrada). Hay muchos productos de
telas y en una esquina puestos de artesanía, donde hacemos
algunas compras. Nos gustaron mucho unas pinturas con mucho colorido
de los diversos dioses que hacen en una zona del norte del país.
Otras compras que hacemos son cajitas de madera lacadas, sándalo,
manteles, fundas para cojines, figuritas de bronce
Es un lugar
donde apenas hay extranjeros, son indios de clase media y alta.
Hoy nos van a ver los jerifaltes de la agencia, nos traen un regalo
para cada uno, una figura de madera que da suerte (es el dios elefante
del paenteón hindú, Gamesh) y tienen una charla con
Kike. Entre otras cosas nos enteramos de que los conductores no
tenían ninguna orden de la agencia de llevarnos a tiendas
o factorías.
Cenamos en el restaurante vegetariano que está al lado del
hotel y tanto nos gustó la otra vez y que se convertirá
en nuestra segunda casa estas noches que nos quedan en Delhi, el
Govardhan (93 Adhichini Sri Aurobindo Marg) por 160 rps.
Día 21, 30/10/04 sábado, Delhi

Entrada militarizada al Fuerte Rojo
Estos días que nos quedan van a ser un poco más relajados,
así que tenemos hasta tiempo para aburrirnos en la cama:
hoy nos levantamos a las 9:30, todo un récord. Además,
nos traen el desayuno a la habitación, aunque la verdad no
es nada del otro mundo.

Interior Fuerte Rojo
Hoy vamos al Fuerte Rojo (100 rps.), que fue un acuertelamiento
militar hasta el 2003, y se nota. En la entrada te cachean y hay
sacos terreno y un tipo detrás con un arma, vamos que parece
que realmente entras en un "fuerte militar", lo que fue
en el pasado. Es más bien poco lo que hay que ver y la zona
de jardines todavía está por restaurar. Nada en especial,
no estamos allí más de una hora.
De aquí nos vamos por el Chandwi Chowk, por la zona de los
joyeros, el Chandi Bazar (de los libreros y papel) y el Cari Baoli
(mercado de las especies). Estamos unas cuatro horas, sin parar,
paseando por todas estas callejuelas de la Old Delhi. En algunos
lugares el follón de gente es tal que no se puede pasar.
Nos paramos a hacer algunas compras (Marcela compra una pulsera
de plata por 750 rps., también llevamos té y especias).
Para volver al autobús tenemos que ir a toda pastilla porque
casi no nos da tiempo de llegar a la hora en que habíamos
quedado, es tal la cantidad de gente que hay por la calle principal
(Chandni Chowk) que tardamos casi una hora en atravesarla entera,
desde el mercado de las especias.

Indias en Fuerte Rojo
Vamos a visitar la colonia tibetana, que está al norte, ya
saliendo del mapa, estamos muy poco tiempo, pero lo poco que estamos
nos parece otro país, son todos tibetanos y todo tiene otro
aspecto, además de estar mucho más limpio.

Aguador
Para seguir un recorrido por este pequeño universo nos vamos
ahora a la zona más pija de Delhi,, el Hauz Khas Village,
un lugar relativamente cerca del hotel. Es una calle engalanada
con luces de colores, boutiques, joyerías, salas de arte,
anticuarios, y algún restaurante, todo más caro. Al
final nos hartamos del sitio y nos vamos a cenar al Gobardhan, por
155 rps.

Cena despedida
Hoy es el ultimo día para casi a mitad de nosotros: Carlos,
Angélica, Mª Jesús, Lucía, Domingo y Beatriz.
Al sacar los billetes no había vuelo para irnos todos juntos
así que los que tienen más prisa se van antes y el
resto nos quedamos unos días más. Los vienen a buscar
a las 23:00 para llevarlos al aeropuerto, el vuelo sale a no sé
que hora de la noche. Ya vamos tendiendo sensación de que
esto se va acabando.
Día 22, 31/10/04 domingo, Delhi

Templo de los Bahá'í
Hoy tocan visitas varias:
La primera es a la casa de adoración de los Bahá'í.
Un templo imponente de una especie de secta que dicen de sí
mismos: "La Fe Bahá'í es una religión
mundial independiente (¿acaso las demás no lo son?),
divina en origen (¿cómo es en final?), universal en
su alcance, amplia en su visión, científica e su método,
humanitaria en sus principios y dinámica en la influencia
que ejerce en los corazones y mentes de los hombres. Defiende la
Unidad de Dios, reconoce la unidad de Sus Profetas e inculca el
principio de unidad e integridad de toda la raza humana". Fue
creada en 1844 por un persa inspirado. Dentro del templo no se puede
hablar y había mucha gente dirigiendo a los visitantes, que
teníamos que entrar por un sitio y salir por otro. El lugar
en el que está emplazado el templo es muy agradable, con
grandes jardines muy cuidados.
La siguiente visita es al museo de artesanía, una parte
es como un museo etnográfico, aunque bastante cutre. Tiene
artesanos trabajando que venden allí mismo sus productos.
Hay cosas interesantes para comprar y la zona del museo con su exposición
también es interesante de visitar.
A continuación nos vamos a ver como son aquí los centros
comerciales modernos, y no son nada de particular: indios pijos
pasando el domingo, todo abierto, tiendas muy occidentales. Aquí
nos entra un tipo preguntándonos cuántos días
vamos a estar en la India, ofreciéndonos un buen negocio,
no sabemos de qué se trata pero pasamos del tipo. Aprovechamos
para comprar algo de música en una tienda de discos, a precios
muy parecidos a los de aquí la música moderna.
Para acabar el día volvemos a la feria de muestras de ayer,
el Dili Haat, porque queríamos comprar algunas de las cosas
que vimos ayer. De aquí ya nos cogemos un rickshaw y vamos
para el hotel.

Endeble rickshaw
En el camino al hotel paso un mal rato. Los conductores de rickshaw
suelen ser gente joven que conduce entre todo el tráfico
a la máxima velocidad posible, apurando la frenada y metiéndose
por todos los huecos, si, además, los jaleas entonces ya
su desafío a las normales leyes indias del tráfico
se eleva a la novena potencia, ponen la máquina a todo lo
que da y se meten por huecos más increíbles todavía.
Y esto fue lo que pasó, provocaron al conductor que recogió
el reto y nos llevó como un loco, además yo iba delante
y veía cómo se acercaban los otros coches y vehículos
hasta casi milímetros de mi rodilla. Es verdad que no vimos
ningún accidente en todo el tiempo que estuvimos, pero estoy
seguro que tiene que haber montones todos los días.

Portada del Sunday hablando de terrorismo
Hoy para cenar cambiamos de sitio, ¡ya era hora! Vamos al
Days of the Raj que inauguraron ayer en el primer piso del hotel.
Es todo muy fino y elegante. Los camareros nos ponen la servilleta
en el regazo, llevan guantes blancos, nos sirven el agua como si
fuera un vino exquisito
Todo está muy bien decorado
y con una luz suave muy agradable, aunque con el mal gusto de una
pantalla grande de TV, aunque con el bueno de tenerla sin sonido.
La cena estaba toda muy buena, por 440 rps.

Aviso antiterrorista en prensa.
Es curioso que las familias (habitualmente en los sitios fuera de
las rutas para turistas está lleno de familias de clase media
y alta cenando, que suelen acabar pronto ya que no hacen sobremesa)
con niños pequeños suele dejar que los camareros los
cojan un rato y los cuiden, éstos los pasean en brazos por
el restaurante y se lo dejan a otras mesas, aquí nos dejan
un niño que no sabemos muy bien qué hacer con el.
En una especie de reservado del restaurante se junta un grupo de
gente que nos parece que están apañando una boda,
van llegando como dos familias, se saludan, hablan los hombres como
aparte
Aquí, como en otros restaurantes, cuando vienen a servirnos
hay uno que dirige la maniobra, otro trae los platos y un tercero
los va colocando según dice el primero.
Día 23, 1/11/04 lunes, Delhi

Tumba de Safdarjang
Vemos la tumba de Safdarjang (100 rps.), un buen ejemplo de arquitectura
mogol, que tiene cierto parecido con el Taj. Tiene unos grandes
jardines, por los que pasean muchas parejas locales, algunas aprovechan
para besarse sentados debajo de los árboles, pero esto no
debe de estar muy bien visto, porque vi cómo un policía
se acerca a una de estas parejas que se acababan de dar un beso
para llamarles la atención.

Servicio de "bomberos"
Vamos hasta Connaught Place a cambiar moneda (nos cambian a 57)
y tomar un Masala Tea (28 rps., té con especias y leche que
está muy bueno) en una especie de cafetería de la
zona. Aquí vemos una especie de "estación manual
o autoservicio de bomberos": hay varios extintores y cubos
con arena en una zona de esta plaza que es el centro comercial más
importante de New Delhi.
La siguiente visita es al Nagar Market, un lugar de tiendas para
turistas: madera, platas, recuerdos, joyería, artesanía
Es una especie de calle en forma de "L", un lugar pequeño
y lleno de tiendas y con poca gente.
Al final del día cenamos en el sitio habitual (Govardhan).
Día 24, 2/11/04 martes, Delhi

Jami Masjid
La primera visita de hoy es a la Jame Masjid, la mezquita más
grande de la India, que ya vimos al principio del viaje, pero no
habíamos podido subir a uno de sus minaretes que tiene unas
especiales vistas sobre la ciudad. Nos cobran 150 rps. por la cámara
y 20 por subir al minarete. Marcela no saca entrada para la cámara
y la ven haciendo una foto, pero cuando se le acerca el que la vio
ella lo niega descaradamente, dice que fue con la mía, abre
y enseña el bolso y el chaval no la encuentra así
que la deja por imposible. Al salir otra vez nos piden las entradas
de las cámaras, Jimi tampoco lo había sacado, así
que le pasa en un momento la cámara a Kike que sale con dos
cámaras, en fin, montamos un pequeño lío por
el tema de las cámaras.

Delhi desde el minarete
En la torre sólo nos dejan estar 10 minutos, sube un chaval
a buscarnos, esto es comprensible porque el lugar es muy pequeño
y apenas caben 6 personas arriba y por la escalera es difícil
cruzarse. Realmente merece la pena subir para tener una vista de
la antigua Delhi y la nueva con los rascacielos al fondo.

Callejuela
Al salir de la mezquita nos quedamos por la zona para dar un amplio
paseo por los mercados y todo el vericueto de callejuelas de la
zona del Chandni Chowk. Las calles son súper estrechas con
un tráfico continuo de bicis, vacas, perros, motos, rickshaw
(Por donde caben), porteadores de grandes bultos para suministrar
a las tiendas, niños que van al colegio, gente que compra,
es un continuo ir y venir de personas y objetos. Todo está
agrupado por especialidades.
La vista desde el minarete de la mezquita da una idea de lo contaminada
que está la ciudad, hay un punto en el que no se ve nada
más que una especie de nube.

Mujeres trabajando
Las calles tan estrechas son un poco angustiosas a veces porque
no cabemos. Las que son un poco más anchas tienen continuamente
una fila de rickshaws atascados, lo que hace muy difícil
caminar, pero los nativos no se inmutan, todo se lo toman bastante
bien, incluso son capaces de circular por este hormiguero con los
bultos más inverosímiles e imposibles.

Barbero en la calle
En el Hindustan Times de hoy vemos un anuncio que buscan profesor
para un colegio de cierto nivel, piden un licenciado en empresariales
o ingeniería, de unos 40-50 años y con 5 años
de experiencia mínima en puestos similares, le ofrecen 15.000
rps. al mes fija más incentivos, lo que supone unos 268 €
(al cambio de 56 rps. * 1 € ). En un anuncio del Sunday Times
del 31 de octubre vemos que alquilar un piso en Gurgaon (no sé
que zona es esa pero es la colonia más barata que ponía)
son entre 20.000 y 80.000 rps. al mes, y comprar entre 1.600 y 3.500
rps. el metro cuadrado. Está caro que aquí sólo
viven bien los comerciantes o trabajadores de muy alto nivel.

Cocina del Sikh Gurdwara
Nos metemos a ver el templo Sikh de Gurdwara. Un señor muy
amable nos lo enseña, antes tenemos que descalzarnos, quitarnos
los calcetines y ponernos un trapo en la cabeza por el respeto debido
al templo. Es un lugar muy grande. Tienen cocinas para dar de comer
cada día a 20.000 personas (al menos eso fue lo que dijo),
cualquiera que necesite comer será bienvenido (incluso nos
invitaban a comer), también tienen 500 habituaciones par
la gente que lo necesita. El lugar es un gran complejo, bastante
limpio y con gente por todos los sitios. Nos cuenta que en su religión
no hay castas, las mujeres son igual a los hombres, los fieles dan
un 10% de lo que ganan para las necesidades del templo. Sus reglas
básicas son no cortarse el pelo, no fumar ni beber alcohol,
no cometer adulterio, comer carne según los ritos musulmanes
Al final nos pide una donación, nos indica que estaría
bien 100 ó 200 rps. cada uno.
En las cercanías del Fuerte Rojo, al lado de lo que debe
de ser un pequeño templo, en el exterior vemos como un grupo
de gente lleva un muerto en parihuelas, está tapado con un
trapo de color naranja y con flores por arriba. Suponemos que lo
llevan a enterrar o quemar.

Callejuela del descanso
Cogemos otra vez el bus para ir a un centro de artes: el Habitat
World, un lugar muy moderno para convenciones, conciertos, cine,
exposiciones
Allí nos tomamos una cerveza (40 rps.)
y vemos un concierto de música Carnática. En al bar
hay carteles diciendo que no se sirve alcohol a cualquier persona
que aparente menos de 25 años. La música Carnática
es una música clásica india con violín, percusión
y voces, a mi no me gusto mucho; hay bastante gente mayor escuchando.
Lo peor es que en la sala del concierto tienen un aire acondicionado
muy fuerte y en la media hora que estamos quedamos totalmente destemplados
y con un buen resfriado. La gente va con abrigos, debe de ser para
lo que los utilizan.

El casco de la moto
Volvemos al hotel en un rickshaw (150 rps.), aunque nos cuesta un
poco encontrarlos y explicarles dónde está el hotel.
Hoy vamos a cenar al Waves, también cerca del hotel. A los
que nos les gusta el picante les vendieron un menú sin picante
que luego resultó tener picante en todos los platos, vamos
un desastre para los estómagos delicados. De postre pedimos
unos fideos planos fritos con miel que estaban buenísimos
(460 rps. cada uno). Hubo mosqueo con los camareros porque prometieron
que no picaba y luego resultó todo lo contrario.
Día 25, 3/11/04 miércoles, Dehi

Puesto de comidas callejero
La primera visita de hoy es al museo nacional (150 rps.). Estamos
unas dos horas y no me da tiempo a verlo todo. Lo más impresionante
es la sala de las joyas, montón de ellas con oro, diamantes
y otras piedras preciosas. Creo que nunca vi nada parecido. También
tienen unas reliquias de Buda. Hay varias salas cerradas por obras.
Como siempre tienen mucho personal de seguridad que no parece que
vigile mucho, aunque sí más que en otros sitios.

Para llevar a los niños al cole
Hablando de seguridad me acuerdo ahora que todos los cajeros automáticos
tienen en la puerta un guardia sentado en una banqueta. Es evidente
que aquí la mano de obra sale más barata que la tecnología,
y menos mal porque son muchos y de algo tienen que comer.
Hoy es el último día, de forma que después
del museo volvemos a la zona de Connaught Place para hacer las últimas
compras. Una vez allí tomamos un café en uno de los
salones del hotel Internacional (súper lujo). Aunque sea
un hotel de gran lujo el descuido con la limpieza es normal: las
camareras tienen el uniforme más bien un poco sucio, incluso
una lleva la falda algo descosida.
El resto del tiempo lo empleamos paseando, viendo tiendas, regateando
Al volver al hotel nos dicen que el avión sale a las 8:00
de la mañana en vez de a las 2:30 de la madrugada. El bus
nos vendrá a buscar a las 4:15. Todo un palo porque ya estábamos
preparados para irnos antes. Para animarnos un poco Jimi y yo bajamos
al pub que hay debajo del hotel a tomar una cerveza; cuando el camarero
nos pone dos le decimos que sólo queremos una (son casi de
1 litro), al final acabamos entendiendo que es la "happy hour"
y dan dos por una (175 rps.).

Moto familiar
Hacemos nuestra última cena den el Govardhan, donde nos dejamos
nuestras últimas rupias (190 por cabeza, pero tenemos que
juntar dinero de unos y otros para compensar), yo tomo unos noodles
(fideos chinos de arroz) muy picantes y de postre una especie de
tableta de turrón aromatizado.
Al llegar al hotel nos dejan las habitaciones para acostarnos unas
horas
Hoy bajó mucho la temperatura, a la noche estábamos
a 12-14 grados. Esto junto a la gran contaminación y el aire
acondicionado hace que casi todos cojamos catarro, así en
la cena el segundo plato fue couldina.
Día 26, 4/11/04 jueves, de viaje
Nos levantamos casi nada más acostarnos, a las 3:30, prefiero
pensar que en vez de madrugar simplemente echamos una cabezada antes
de marchar. Lo primero de lo que nos enteramos hoy es que Bush ganó
las elecciones, no es que el otro hubiera sido muy distinto, pero
al menos no sería Bush otra vez.

Billete de 2 rupias
Llegamos rápido al aeropuerto y nos da tiempo a tomar un
café antes de pasar a la sala e embarque (por 20 rps. así
acabamos hasta la última rupia).

Esperando
Son incontables los controles que nos hacen pasar: a la entrada
de la terminal un policía nos pide el pasaporte y el billete,
en el mostrador también. Hoy tenemos que pasar nosotros la
maleta por el escáner. Para pasar a la zona de embarque un
policía nos mira la carta de embarque y el pasaporte, entonces
ya podemos pasar a la zona de aduana donde nos fichan el pasaporte
y nos miran también la tarjeta de embarque, cuando salimos
de la aduana nos vuelven a pedir los documentos, hubiera sido mejor
que nos los hubiéramos puesto en la boca o pegados en la
cabeza a modo de cartel identificativo. Después de este periplo
entramos en la terminal de salidas internacionales, donde hay algunas
tiendas, pero para pasar a la sala de embarque que nos corresponde
todavía hay otro control, ahora ya pienso que mejor nos hubieran
asignado un policía a cada uno que nos acompañara
hasta la hora de salida del avión. En este último
control tenemos que pasar la mochila por un escáner y luego
nos registran, al salir de este enésimo registro otro policía
nos mira de nuevo que tengamos sellada la etiqueta de la mochila
(certifica que pasó el escáner). Por las horas tan
tempranas que son todo este calvario de seguridad fue más
bien rápido, con pocas colas.

Avimun press informó
A la 6:30 ya estamos en la sala de embarque y nos enteramos que
nos han retrasado el vuelo hasta las 9:00. Al rato de llegar, cuando
amanece, ponen el aire acondicionado y no podemos parar en ningún
sitio porque nos helamos. Al final el vuelo sale a las 9:15 y tarde
8 horas en llegar a Milán.
En Milán queremos hacemos una reclamación por el retraso
del viaje (volamos con Alitalia) pero todo lo que logramos que nos
den es una hoja de sugerencias, donde ponemos la reclamación
que recoge un empleado del aeropuerto y de la que nunca más
supimos. Llegamos a Madrid hacia las 17:00 y a Asturias a las 00:30,
vinimos en autobús.

Billete de 10 rupias
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