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VIAJE AVIMUN A INDOCHINA
2005 (I)
Por Antonio Bernardo
Fotos: Antonio Bernardo y Enrique Quirós
Octubre de 2005
Este es un diario de viaje que pretende ser
la memoria escrita de lo que viví y que pueda servir de ayuda
a otros viajeros en el tema de recorrido, precios, recomendaciones,
etc., no pretende suplantar a una guía. Aunque narro las
vicisitudes de un viaje de 15 personas, todo es desde mi óptica
personal, reflejo más asuntos de las personas más
cercanas y menos del resto.
El viaje fue preparado por nosotros, mejor dicho por Kike, que se
encargó de obtener los billetes de avión al mejor
precio y de contactar con una agencia local para organizar todo
el recorrido tal y como habíamos elegido. Esta agencia nos
reservó los hoteles, billetes de tren y avión en Asia
y nos puso un autobús en cada localidad para hacer los traslados
necesarios, ver zonas alejadas, etc. Aunque teníamos un guía
en cada sitio prescindíamos bastante del mismo, cosa que
alguno de ellos no llegó a comprender todavía hoy.
Nuestro recorrido fue:
MADRID
Llegada el 4/10/05 a las 20:00 horas, salida para Aman el 5/10/05
a las 13:50.
AMAN
Días 1 a 3, llegada el 5/10/05 a las 19:45, salida el 7/10/05
a las 2:10. Visita a Petra.
BANGKOK
Días 3 a 5; llegada el 7/10/05 a las 15:15, salida para Hanoi
el 9/10/05 a las 8:25
HANOI
Días 5 a 7; llegada el 9/10/05 a las 10.15; salida el 11/10/05
hacia Halong Bay por carretera, 4 horas, 170 km.
HALONG BAY
Días 7 a 8; llegada el 11/10/05, salida el 12/10/05 a las
12:00 para Hanoi y a las 19:00 en tren para Hue, 600 km., 13 horas.
Dormimos en Junco.
HUE
Días 9 a 11; llegada el 13/10/05 a las 7:53; salida el 15/10/05
en bus hacia Hoi An, pasamos por Danang, 8 horas, 142 km.
HOI AN
Días 11 a 13, llegada el 15/10/05, salida el 17/10/05 en
bus hacia Danang, allí en tren hacia HCM a las 10:59, 970
km., 17 horas.
HO CHI MINH
Días 14 a 18, llegada el 18/10/05 a las 04:55, salida el
22/10/05 en avión.
PHNOM PENH
Días 18 a 20, llegada el 22/10/05, salida el 24/10/05 a las
9:00 en bus, 5 horas, 314 km.
SIEM REAP
Días 20 a 23, llegada el 24/10/05 a las 15:00, salida el
27/10/05 a las 17:30 en avión.
BANGKOK
Días 23 a 25, llegada el 27/10/05 a las 18:20, salida para
Aman el 29/10/05 a las 23:15.
AMAN
Día 26, llegada el 30/10/05 a las 3:45, salida para Madrid
el 30/10/05 a las 5:00.
MADRID
Día 26, llegada el 30/10/05 a las 11.50.
Gijón, 6/9/05
Hoy empiezo este diario del viaje a Vietnam y Camboya, pasando por
Petra y Bangkok.
Como el año pasado, este viaje empezó hace unos meses,
en el invierno, recuerdo que en la cena navideña con el grupo
de AVIMUN ya hablamos de la fecha y destino del viaje.
Al principio nos apuntamos unos cuantos, y ahora quedamos 15, que
parece que seremos los definitivos.
He leído algún que otro libro, para ambientar: El
amante, Despachos de guerra, El americano impasible, La guerra del
Vietnam y dos revistas de Altaír: una sobre el Delta del
Mekong (nº 35) y otra sobre Vietnam (nº 3), además
de la guía de Lonely Planet y algunas cosas que nos envió
Enrique. Parece que el país promete: cultura, historia, naturaleza,
arte, antropología
Desde mayo hasta hoy la lista de correo electrónico de los
que estamos en este viaje tiene 409 mensajes, casi todos los días
hay algún correo sobre los preparativos del viaje.
El 20/8/05 tuvimos una cena encuentro en Oviedo: Kike, Carmen, Pilar,
Domingo, Coque, Ángeles, Edson, Esti, Asier y yo. De esta
forma vamos conociéndonos, aunque muchos ya somos viejos
conocidos.
11/9/05
Todavía seguimos en Gijón, pero ya empezaron los problemas:
la Royal Jordanian dice que igual no puede cambiar los nombres de
dos personas que ahora no van en los billetes reservados (ya adelantamos
3.000 €) por los de otras dos que se incorporaron en su lugar.
Kike está todo agobiado y ya envió varios mensajes
pidiendo opinión y que estamos todos atentos al correo el
día 12, lunes, porque tiene que tomar una decisión.
En fin, esto promete: aun no movimos el culo de casa y ya hay problemas.
Yo pienso que todo se solucionará, de una forma u otra
18/9/05
Ayer tuvimos una ceremonia de "vacunación", consistió
en comerse un pote de castañas que nos preparó Coque
en su albergue
de Quirós (una dirección a tener en cuenta si
quieres descubrir una Asturias alejada del turismo de masas, por
el momento). Coque fue un estupendo anfitrión. Hubo comida
para reventar: de entrada tortos de maíz fritos con morcilla,
huevos, queso
, luego pote de castañas, filetes de bonito
y de postre una crema de arroz con leche y dos tartas que hizo Carmen
de manzana y avellana.

El "doctor" Coque con una dosis de la vacuna ataviado
con la tradicional montera picona asturiana.
Se comió una barbaridad. Digo "se" porque yo estaba
indigestado y no comí más que 2 castañas y
algo de los postres, además de beber 3 coca colas (no las
tomo nunca) para ver si aquello se destapaba.
Estuvimos muchos, ahí conocimos a Pepa y su hija, Kabara.
Además éramos Kike, Carmen, Luisa, Domingo, Jimi,
Mª José, Coque, Ángeles, Edson, Pilar y yo, bueno
creo que no me falta nadie más. También estaba toda
la familia de Coque: padres, hermanos, cuñados, sobrinos,
hijo

Grupo de "vacunados" con el albuergue y los montes de
Quirós al fondo.
Después de comer y pasear hasta la ermita, Coque no dio unos
libros sobre Fray Melchor, santo de la zona que murió en
Tung-King, uno de los muertos por los que los franceses y españoles
iniciaron la guerra contra Indochina, allá por 1870, o algo
parecido.
Para finalizar Kike nos estuvo dando un montón de recomendaciones
viajeras.
Día 0, martes, 4/10/05
Hoy es el día. A las 17:00 salgo de casa hacia la estación
de autobuses, donde me encuentro con Jimi y cogemos un bus a Avilés
y de allí otro al aeropuerto. A las 19:15 salimos para Madrid.
El primer timo del viaje (porque hay que dar por supuesto que en
todos los viajes hay unos cuantos, con mayor o menor gracia, pero
los hay) fue oficial, legal y con todos los parabienes de Hacienda
y demás poderes establecidos, como AENA, en la consigna del
aeropuerto. Llegamos a la consigna hacia las 20:45 y nos cobraron
por dejar las maletas hasta las 00:00 horas por un día entero
(2,75 €), al día siguiente tenemos que pagar otro día
entero, además, al ser el segundo es más caro: 3,3
€. En definitiva, nos tangaron mil pelas por dejar la maleta
13 horas. Para más inri, tienen unas taquillas grandes, pero
nada más que las dan para bultos grandes o cuando no hay
taquillas de las pequeñas. Más cara la maleta que
el hotel. Me apetecía pedir la hoja de reclamaciones, pero
Nos vamos directamente en metro al restaurante Rodizio para cenar
con el resto de compañeros de viaje.
El restaurante es un sitio grande, como para grupos (nos preguntaron
si alguien cumplía años), es una franquicia. Está
bien decorado. Hay un buffet libre de ensaladas, algo de comida
japonesa, brasileña
y luego pasan por las mesas ofreciendo
carne, empiezan por una especie de chorizo y butifarra, riñones
de cordero, pollo, cerdo, ternera
, también pasaron
pescado: rodajas de bonito y salmón. Comimos lo que quisimos,
a reventar, con vino y cerveza, todo por 36 €. Un poco caro
para lo que fue, pero
También había música
en directo. Allí Jimi bailó con una súper brasileña,
alucinado y encantado.

Jimi atacando a la brasileña
A la cena vino Luisa, una amiga de Pepa y Trini. Éramos 13,
sólo faltaban los vascos y Pablo y Ana. Ésta tuvo
un accidente en Normandía: se dio un golpe con una puerta,
así que anda con mucho cuidado.
Día 1, miércoles, 05/10/05.
Madrid - Aman
Tocamos diana a las 8:45. Después de desayunar en un Starbucks
vamos al aeropuerto en metro.
Ya ayer, y hoy en el metro, cuando veo a inmigrantes pienso en la
gran contradicción: yo voy a sus países de turista,
a divertirme y con todas las facilidades, y ellos las pasan canutas
para venir aquí, y cuando llegan hacen más barato
los trabajos que no queremos. El fluir de la globalización
es una carretera de sentido único.
En el aeropuerto ya nos vemos todos. Las medidas de seguridad son
cada vez mayores: nos piden el billete para hacer cola en el mostrador
de facturación, luego en el escáner nos tenemos que
quitar el reloj y cinturón, nunca me había pasado.
Hacia las 13 horas Carmen fuma su último cigarrillo, lo está
dejando y decidió que hoy era un buen día para decir
un adiós definitivo. La hemos inmortalizado en foto.

El último cigarrillo. ¡Adiós a las drogas!.
Y no ha vuelto a fumar.
Antes de embarcar Kike, nuestro presidente y cabeza pensante, nos
reúne en pequeña asamblea para numerarnos y repartirnos
alguna de las tareas que hay que hacer durante el viaje. Da las
últimas instrucciones antes de partir, incluso se pone muy
serio: llamó la atención a Carmen y Ana porque no
estaban atentas.
El avión sale con un poco de retraso, a las 14:20. Una vez
en el aire nos dan enseguida una bebida y una bolsa de aperitivos.
Hacia las 15:30 dan la comida. Llegamos a Aman hacia las 18:45,
unas cuatro horas y media de viaje. Es de noche y tienen la misma
hora que en España, aunque en la pantalla del avión
ponía que era una hora más tarde.
La aduana la pasamos rápido y sin problemas. Curioso: tienen
un escáner para pasar las maletas al salir de la zona de
tránsito. Nos va a buscar un minibús de unas 20 plazas,
muy simpático, que tarda una media hora en llegar al hotel.
A las 20:30 estamos en el hotel, el Days Inn (el mismo que un mes
más tarde sufre un atentado con una bomba colocada en un
coche delante del hotel). El hotel está bastante bien.
Bajamos a Aman en 4 taxis (2 dinares por taxi, el dinar está
a 1,26 €). El centro es un poco deprimente. Hay muchas tiendas,
muchas abiertas, y eso que son las 21 horas. Paseamos tranquilamente
por lo que parece ser la calle principal, pero no encontramos ningún
restaurante, sólo tiendas. Cuando nos cansamos y damos la
vuelta preguntamos y vamos hasta el teatro romano que sí
es una zona más bonita, no podemos entrar al teatro pero
se ve que tiene aspecto de estar bien conservado.

El teatro de Amán por la noche.
En frente hay algún restaurante, entramos
en una especie de hamburguesería local, con mucha luz y aspecto
más bien limpio. Cenamos unos kebabs, crema de garbanzos
(estaba buenísima), yogurt ácido, pan de tosta. Todo
muy rico, a unos 3 dinares por cabeza.

Restaurante de Amán.
La gente es muy amable. La temperatura un poco fresca, aunque agradable.
Al bajar al centro le preguntamos al botones del hotel que nos indicara
en un mapa dónde estábamos, pero no sabía.
Es algo normal que mucha gente no sabe leer los mapas, conocen su
territorio y esto de los mapas debe de ser para los turistas.
Día 2, jueves, 6/10/05. Amán-Petra-Amán
Aunque ayer nos acostamos tarde, hoy nos levantamos a las 5:00,
hora en la que ya había amanecido, el sol brillaba con ganas.
A las 5:30 estaba puesto el buffet del desayuno, bastante bueno,
había de todo: zumos, cafés, fritos, cocidos, fruta,
bollería, embutido
A las 6:00 nos vienen a buscar los dos mono-volúmenes que
contratamos a través del hotel (nos cuestan 20 dinares por
cabeza). A las 9 ya estábamos en Petra, con una parada de
media hora y unos 250 km., casi todos por autopista.
Cuando paramos a echar gasoil los conductores nos cuentan que su
precio se multiplicó por tres en poco tiempo, el litro está
a 0,5 dinares, un salario normal son 200 dinares.
La entrada a Petra cuesta 21 dinares. Hay un edificio de recepción
de visitantes, donde puedes comprar algún libro, recuerdo,
ver una pequeña maqueta e ir al baño.
Para llegar hasta el desfiladero del Siq se puede alquilar un burro,
un caballo o un coche tirado por un burro. Pero si se hace andando
no es mucho y se pueden ir viendo las construcciones que ya hay
en esta zona.
Lo más impresionante de Petra es la entrada, se llega por
una estrecha, larga y profunda garganta natural que desemboca en
el templo del Tesoro. El momento culminante es cuando se acaba el
desfiladero y se ve el templo del tesoro que cubre toda la apertura
de la estrecha grieta.

El Tesoro desde el Siq (entrada a Petra).
El valle se va abriendo y nos encontramos con edificaciones labradas,
excavadas en las paredes. Al parecer son casi todas tumbas de gente
notable. Está lleno de estas excavaciones en las rocas. Lo
más notable es la zona que llaman de las tumbas reales: de
la Urna, de la Seda, la Corintia y la del Palacio. Son especialmente
espectaculares al atardecer cuando les da un sol dorado que realza
el color de la piedra. En algunas zonas se pueden observar una vetas
de colores muy llamativas.

Casa troglodita de colores.
Se puede subir por entre las rocas a explorar otras zonas ocultas
a la vista y tener una perspectiva desde lo alto de todo el valle.
Aunque estas excursiones con el calor son un poco agotadoras.
En la que llaman Iglesia de Petra o Bizantina descubrieron recientemente
unos mosaicos muy bien conservados, con imágenes de animales
y personas.
Es muy recomendable ir hasta la Abadía: una subida de 800
escalones, 160 metros de desnivel y media hora a buen paso, llegas
con la lengua fuera. Esto me pasó por seguir, o mejor intentar
seguir el ritmo de Coque que está en plena forma. La subida
es por una especie de barranco muy bonito, con trozos que todavía
conserva escalones tallados en la piedra, y paredes con formas y
colores caprichosos. La Abadía es parecida el templo del
Tesoro, pero su emplazamiento es muy distinto, cuando llegamos le
daba una luz muy agradable. Su tamaño es inmenso, hay que
alejarse un buen rato para que quepa en un angular de 36 mm. Un
poco más adelante hay dos vistas panorámicas sobre
precipicios y cañones escarpados.

La Abadía de Petra
La bajada se hace más relajada, ya no tenemos tanta prisa
y vamos mirando el paisaje, sacando alguna foto de las increíbles
formas y colores que hacen las paredes de las montañas. Ahora
la luz es buena por todas las zonas donde da el sol, especialmente
por donde los templos reales.
Pilar e Isabel fueron en burro durante 3 horas. Unos chicos las
invitaron a montarse en el burro "sin nada a cambio".
Les explicaron muchas cosas interesantes, fueron hasta una zona
que llaman la piscina de verano y las invitaron a té. También
disfrutaron mucho enseñándoles que tenían un
móvil. Toda una experiencia.
A las 16:30 más o menos nos reunimos en la entrada, una zona
de tiendas, llena de turistas, la mayoría españoles.
Allí tomamos unas cervezas sin alcohol de sabores raros:
frambuesa, piña, muy chocantes, pero estaban buenas.

"Cerveza" jordana de frambuesa sin alcohol
A la vuelta, otras tres horas de coche, volvemos a parar hacia la
mitad en un restaurante de carretera donde nos cobran por un té
1 dinar, nos parece carísimo. Todo tiene su explicación:
es por donde pasamos la mayoría de los turistas que vamos
a Jordania y aprovechan para sacarte todo lo posible, la pena es
que se lo quedan cuatro que deben de estar forrados.
Estamos en el ramadán, por lo que hay mucha gente y coches
a la puerta de las mezquitas, lo que nos hace coger atascos y tardar
un buen rato en llegar al hotel.
A las 22:00 tenía que llegar el autobús de la RJ,
pero a las 22:15 no había llegado. Kike se pone nervioso,
no está del todo claro si este transporte había quedado
contratado o no, debido a los varios cambios que hubo, así
que pasamos al plan B: llamamos a 4 taxis. Por 15 dinares cada taxi
no llevan al aeropuerto a 30 km., una media hora de viaje. Pero
lo peor es que los maleteros son muy pequeños, sólo
entran dos maletas, así que tenemos que llevar las maletas
en brazos, vamos que no nos podemos mover, a presión. Al
llegar al aeropuerto encontramos un control policial que nos deja
pasar sin más, no parece preocuparles nada que vayamos casi
ahogados con las maletas, ni al taxista.
Los controles de entrada al aeropuerto también son distintos
a los de aquí. Primero pasamos las maletas y todo lo que
llevamos por un escáner. Aquí a Jimi y Esti les ponen
una etiqueta que dice "Security check", lo que quiere
decir que a continuación se las abren. El motivo parecía
ser que llevaban unas navajas. El que abre la maleta de Esti no
sabe muy bien qué hacer con la navaja, así que va
a preguntar, deben de decirle que pase de todo porque al final la
vuelve a poner en su sitio, previa pregunta si era de "cargo",
o sea si la facturábamos. Parece que fueran nuevos y que
nunca hubieran hecho estos controles. Luego de facturar pasamos
el control de pasaportes sin que nos los miren. Pero antes de entrar
en la sala de embarque todavía tenemos que pasar otro control
de escáner, para éste tenemos que esperar una cola
bastante larga y lenta porque a casi todo el mundo le pita algo.
Cuando llegamos nosotros debíamos de ser los primeros a los
que no nos pitó nada, no sé qué llevaría
el resto
Una vez en el avión resulta que, a pesar de que el señor
del mostrador de embarque nos aseguró que íbamos juntos,
estamos todos repartidos por la cabina. Las condiciones de mantenimiento
no son muy buenas: nos retrasamos en salir porque el asiento del
señor que va delante de mi está roto. Suben hasta
cuatro personas del servicio de tierra, además del comandante
del avión, para ver si lo arreglaban, al final lo hace el
último en llegar, un chico joven que viene con un pequeño
maletín, el pasajero no parece muy satisfecho pero todos
le dicen que sí que se puede sentar, que ya está bien,
al final se sienta y salimos a la 1:00.
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