Logo

 

 

AVIMUN Página de la Asociación de Viajeros del Mundo (AVIMUN) www.avimun.org
MENÚ
DEFENSA
INFORMACIÓN
RELACIÓN
VIAJES
 
AYUDA
NOVEDADES
REGISTRARSE
ASOCIARSE
CONTACTAR
UTILIDADES
RADIO
BLOG

 

VIAJE AVIMUN A INDOCHINA 2005 (III)

Por Antonio Bernardo

Fotos: Julio Martín, Antonio Bernardo y Enrique Quirós


Día 6, 10/10/05, lunes. Hanoi


Hoy lo primero que hacemos es ir al banco a cambiar. Por 160 € me dan 3 millones de dongs. Es toda una sensación ser millonario y gastar a manos llenas, pero, como siempre en estas cosas, todo es mentira, si tienes mucho todo te cuesta mucho.


La primera visita de hoy es al lago del oeste, allí vemos la pagoda de Tran Quoc, un lugar de meditación de los monjes, separado de la ciudad por un puente, en el lago, lugar muy tranquilo y acogedor. Tiene tres patios, en el tercero está la sala de oración y en el segundo las habitaciones de los monjes.

Pagoda de Tran Quoc
Pagoda de Tran Quoc

Tras una breve parada para ver por fuera la inusualmente desierta plaza y mausoleo de Ho Vhi Minh, pues el mes de octubre, como ya sabíamos, cierran el mausoleo para tareas de mantenimiento de la momia en Moscú a cargo de técnicos rusos, los mismos que se ocupan de la de Lenin, aunque también se dice que lo hacen allí mismo.

mausoleo de Ho Chi Minh.
Plaza y mausoleo de Ho Chi Minh.


Seguimos al templo de la literatura (5.000 D). Tiene una serie de estelas de piedra donde se grabaron los nombres de las personas "sabias", que habían superado unos exámenes "muy difíciles". Lo fundó un mandarín en honor a Confucio, funcionó como una especie de universidad, no como templo.

Templo de la Literatura
Templo de la Literatura


Al salir de aquí el guía nos hace una propuesta deshonesta, que es ir a una tienda muy cercana que pertenece a una ONG que hace comercio justo con las artesanías que fabrican en ciertos pueblos de la zona interior. No sé hasta qué punto tendría mucho de ONG o de qué porque había una foto de Clinton y su mujer que visitaron al tienda en el año 2000, y ya se sabe que cuando éstos personajes están por el medio… Lo cierto es que tenían cosas muy bonitas y de buena calidad, mereció la pena la visita, nunca antes había empezado las compras tan pronto (Craft Link, 43 Vanmieu Str., Hanoi, www.craftlink-vietnam.com).


A comer vamos al Moca Café (14-16 Nha Tho), un café para turistas, abajo está en plan café, con librería y agencia de viajes. El aspecto es muy agradable. Arriba nos ponen una mesa para los 15. Todo lo que comimos estaba bueno, salimos por unos 90.000 D por cabeza.

Moca Café.
Comiendo en el Moca Café.

Después de comer visitamos el templo del lago The Huc (3.000 D). De camino Coque y Jimi se encuentran con una catalana preciosa que ya vimos en el aeropuerto, es una chica alta, morena y con aspecto muy dulce, que nos deja encantados a todos, bueno…, luego nos la fuimos encontrando por más sitios. Si por un casual lee esto que nos envíe un correo saludando.

nueva amiga
Coque y Jimi con su nueva amiga catalana.


Lo más especial de este templo es el lago, el puente y el árbol que hay detrás con grandes raíces y ramas a cuya sombra se juntan los lugareños a jugar a una especie de damas. Parece que en este lago hay unas tortugas muy grandes que apenas se dejan ver, allí tienen disecada la última que vieron hace unos años.

Lago The Huc
Lago The Huc


Después de un paseo por las callejuelas del barrio antiguo nos sentamos en un chiringuito fuera del mercado de Dong Xuan a tomar una cerveza (10 cañas y 1 coca cola 56.000 D), que nos sirven desde un barril metálico con una goma que sacan por estar a un nivel más bajo, así sale una cerveza floja, que sabe mucho a lúpulo. Estamos sentados en sillas más pequeñas de lo normal, que aquí son normales.


Las chicas van al baño en este mercado y nos cuentan que según entran les preguntan si lo quieren de 500 o de 1.000 D, resulta que el más caro es para hacer las necesidades mayores, en una zona con cabinas, las necesidades menores cuestan la mitad y están en una zona toda corrida con inodoros de suelo.


Después del descanso y la dosis de alcohol nos vamos a hacer alguna compra, hoy tocan mochilas, al parecer las North Face las fabrican aquí, por lo que están muy bien de precio. Compramos varias bolsas mochila por 18 a 24 €, eso sí después de un duro regateo.


En un Súper vemos que hay vino vietnamita, el superior por 46.000 D, nos llevamos una botella que tomaremos luego en la habitación, está muy bueno.

Etiqueta del vino.
Etiqueta del vino.


Al salir del Súper, está en un lateral del lago, hay mucha gente por la zona porque montaron un escenario para actuaciones musicales, entre todo el lío Isabel anda sacando y metiendo la cartera de la mochila (por un momento pensó que había perdido el pasaporte), de forma que entre seis chicas jóvenes la bloquean y se la roban. Todo ocurrió muy rápido, por suerte sólo tenía unos 200 $. Una señora de una tienda nos explica con gestos lo que pasó y coge la mano de Isabel y se la lleva, allí vamos todos detrás, hasta que entra en un hotel para que nos traduzcan. Nos dice que hay una comisaría de policía muy cerca y que tenemos que ir allí a denunciarlo. De forma que nos lleva hasta la comisaría, allí ningún policía sabía inglés, así que llaman a unos chicos de las tiendas de al lado que hacen e intérpretes. Escriben la denuncia en inglés y el chico lo traduce al vietnamita. Todo esto lleva un buen rato, más de media hora. Al final le pedimos una copia para llevar al seguro, pero no tienen fotocopiadora, el policía tiene cara de pasmado, mira y remira el papel, entra a una sala y vuelve a salir con el papel en la mano, todo con mucha calma, sin hacer nada ni dar solución, al final se lo pedimos para llevarlo a un hotel para sacar la fotocopia, cuando la traen en dos hojas (el original está escrito a dos caras) no se cree que sea la misma copia… Por fin, después de escribir algo al final nos entrega el original sellado y se queda con la fotocopia. Al abrir un cajón para guardarla pudimos ver que tenía más papeles iguales escritos en inglés, imaginamos que de otros pobres desgraciados como nosotros. No sé muy bien por qué hacemos esto, no va a servir para nada, esperemos que al menos valga para el seguro, si lo tiene.


El aspecto de la comisaría es muy cutre, consiste en una sala a la vista cuya primera mitad está ocupada por motos, unas 8, al final hay una mesa con dos sillas y detrás una puerta que lleva a otras dependencias. Como todas las tiendas de Vietnam tiene una pequeña rampa en la puerta para poder acceder con la moto al salón de entrada, en muchas tiendas meten las motos y en las casas de planta baja por supuesto.


Cuando acaba toda estas historia buscamos un sitio para cenar, pero ya no encontramos nada abierto. Nos juntamos en una habitación del hotel para comer lo que trajimos para caso de emergencia: frutos secos, barritas energéticas, embutido y la botella de vino vietnamita.


Día 7, 11/10/05, martes. Hanoi - Halong


Salimos para Halong hacia las 8:45. Nos paran una media hora en una nave que es una fábrica de tejidos bordados, que hace de restaurante de carretera, para que compremos algo mientras descansamos del autobús. Llegamos a Halong hacia las 12:30, incluso cogimos un pequeño trozo de autopista de peaje, la mayor parte carretera en bastante buen estado. Para pagar en el peaje, igual que en la entrada a algunos monumentos, tienes que sacar un billete en una ventanilla y 10 metros más allá entregarlo a otro controlador, todo un ejemplo de la creación de puestos de trabajo.


Vamos viendo el paisaje: campos de arroz (en algunos vimos maquinaria), pueblos que se están desarrollando (vemos que están construyendo polígonos de casas nuevas y naves industriales), una central térmica. En fin el país parece próspero y con actividad. En los canales, hay muchos para irrigar los campos de arroz, hay todo un microsistema: patos, peces, huerta, las viviendas que están en ellos tienen rincones muy bucólicos y acogedores. También nos llaman la atención los cementerios, hay muchos a la vera de la carretera, en medio de los campos de arroz


Cuando llegamos a Halong el autobús pasa directamente al aparcamiento que hay para el embarque en los juncos, hay otros muchos autobuses y furgonetas. Pasamos el control (Kike recogió todos los pasaportes esta mañana en el hotel y ahora los entrega aquí) para entrar el embarcadero y caminamos por un muelle todo lleno de embarcaciones, todas de madera con un aspecto muy similar, no cabe ni una más. Nos montan en una barcaza lanzadera que nos lleva hasta lo que será nuestro hogar las próximas 24 horas, está fondeado a unos 200 metros del dique.

grupo de AVIMUNLos 15 viajeros del grupo de AVIMUN en el embarcadero de la bahía de Halong.


El barco, exclusivo para nuestro grupo, tiene unos 12 camarotes, todos muy bien montados, lo único que las baldosas del baño resbalan tanto como brillan, que es mucho, está claro que no pasarían ningún control de calidad. Los camarotes están en el primer piso o parte más baja del barco, encima hay una gran sala bar comedor y arriba la terraza con tumbonas.


Al poco de iniciar la marcha, embarcamos hacia las 12:30, nos dan la comida: andaricas grandes, gambón, pescado, ensalada y de postre una fruta parecida a la pera.


Según salimos del puerto ya es un laberinto de islotes (hay más de tres mil) de piedra caliza en un mar verde de agua turbia, con resol y neblina que le da un aire más misterioso.


Vemos varios conjuntos de barcos vivienda que forman como una aldea flotante que viven de la pesca.


Estamos maravillados del paisaje: grandes peñas de roca clavadas en el agua cubiertas de vegetación, dispersadas de cualquier forma, no se ve el horizonte, siempre hay peñas a modo de montañas. Todo esto hace un paisaje entrañable y acogedor a la vez que misterioso, da para soñar historias de pescadores, de magia, de piratas con tesoro incluido. Se ven barquitas pequeñas de pescadores y por todos los sitios juncos parecidos al nuestro cargados de turistas. El calor es agobiante, parece que no pero el resol pega, sólo la brisa de la velocidad del barco alivia, o el aire acondicionado de las habitaciones y el comedor.

Bahía de Halong
Bahía de Halong. Islas y juncos.


Durante la comida pasamos por una zona muy fotogénica, así que la dejamos a medias y hacemos la segunda sesión de fotos, la primera fue en el embarcadero con las decenas de barcos amontonados que esperaban su ración de turista ilusionado por pasar 24 de "ensueño".


A las dos horas de embarcar desembarcamos en una isla que tiene una gran cueva dividida en tres estancias (Hang Sung Sot). Para desembarcar nos ponen una delgada pasarela y como barandilla un palo que cogen entre dos marineros, uno desde el barco y otro desde tierra, todo un ejemplo de seguridad. Aquí te piden un ticket y hay que subir montón de escalones, desde lo alto se puede sacar una de las fotos más conocidas de Halong. La tercera estancia es la más grande, iluminada con luces de colores, en una pared asoma un trozo de roca que parece un pene en posición de ataque, está iluminado con luz roja, como debe de ser. Los techos tienen una forma suave y como ondulada, el guía explica que es por la erosión del mar, lo que nos confirma que el buen señor no tiene ni puñetera idea de lo que está hablando, repite mecánicamente las cuatro tonterías que le contaron cuando hizo el curso de "guía de Halong Bay", es imposible que el mar haya llegado a esta altura (es considerable lo que hubo que subir desde el nivel del mar), además, el mar no haría esta erosión. Por lo demás la cueva está bastante deteriorada, hay varias zonas con desprendimientos, grietas, pintadas y hongos.
En estas cuevas sudamos como si estuviéramos en una sauna.

Cueva de las maravillas.
Cueva de las maravillas.


Al salir encontramos unos paisanos de Gijón que vinieron por su cuenta y alquilaron esta excursión por Internet.


La siguiente visita es a otra roca que tiene una pequeña playa, muy cerca de la anterior. Tanto la playa como el agua están bastante sucias, aún así tomamos un baño viendo esconderse el sol detrás de otras rocas. Estamos solos en este islote, es una sensación curiosa saber que estamos aquí nosotros solos, con una temperatura estupenda y en un lugar mítico, con el sol poniéndose. Como mala suerte al bajar a esta playa tenemos dos accidentes, Asier y Coque resbalan en el pequeño muelle que hay para el barco y el segundo se hace un corte bastante considerable en el talón.

Baño al atardecer.
Baño al atardecer.


Después de una ducha en nuestro súper camarote del súper junco para turistas pudientes, nos sirven una estupenda cena de marisco: gambón, ensalada de pepinos y tomate, bolitas de calamares fritos, arroz y sandía. Después de la cena abren la tienda, ya tardaban, con joyas de perlas cultivadas en la bahía. Muy bonitas algunas, aunque los diseños necesitan modernizarse. Acabamos en la terraza sacando fotos a la luna y haciendo planes para ver mañana el amanecer. Dormimos anclados en algún lugar de la bahía de Halong, de cualquier forma no muy lejos de tierra firme.

 

Subir