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VIAJE AVIMUN A INDOCHINA 2005 (y VII)

Por Antonio Bernardo

Fotos: Antonio Bernardo y Enrique Quirós



Día 23, 27/10/05, jueves. Siem Reap - Bangkok

Ya se acerca el final del viaje, siempre todo se acaba y lo bueno parece que antes. Así que dedicamos la mañana, hasta que nos recoja el autobús para irnos a BKK a hacer las últimas compras de regalos y demás. Hay unas reproducciones de las pipas de opio muy bonitas, a mi gusto. Después de la pequeña sesión de compras tomamos un último rato de solaz en la piscina, donde nos cae un grandísimo chaparrón, salgo del agua por miedo a que caiga un rayo. Coque y Jimi aprovechan para despedirse de sus amigas japonesas.

Hora de despedirse.
Hora de despedirse.


A las 15:30 viene el autobús, el aeropuerto está muy cerca, es nuevo y muy pequeño. Hoy toca abrir las maletas de los que llevan piedras, tierra o arena, o sea que a Jimi le vuelve a tocar abrir su maleta, casi va a tener que viajar con la maleta abierta porque cuando abren alguna siempre suele ser la suya.
Tenemos que pagar 25 $ de tasas de aeropuerto. El control de pasaportes es muy rápido. La terminal de salida tiene una sola sala con una pequeña tienda con mucho gusto y muy cara. El vuelo se retrasa una hora y tarda 50 minutos en llegar a BKK, llegamos a las 19:30. Aunque tenemos el billete con Bangkok Airlines el avión es de Siem Reap Air.


En BKK todo pasa como la otra vez, quizás más rápido. Está la guía esperándonos, esta vez con un superautobús de dos pisos (abajo, sin ventanas, se mete el equipaje y no sabemos si tiene camas o qué otras cosas misteriosas, porque hay una escalera interior que lo une al piso de los asientos). Nos deja en el hotel y vamos a cenar al mismo restaurante del último día que estuvimos aquí, en el mercado nocturno de Lumpini.


Día 24, 28/10/05, viernes. Bangkok


Le pedimos a la guía hacer algo un poco diferente que ver templos. Nos propone una excursión por unos canales a las afueras de BKK.


Vamos durante unos 40 minutos en el autobús hasta una zona rural a 27 km.


BKK tiene más de 5.000 canales, éste al que vamos lo construyó el rey Rama V en 1857 (se tardó tres años en construirlo), une varios canales, lo hizo para ir a rezar a una pagoda. En esta zona se está desarrollando un proyecto de cooperativas y turismo rural, se dedican al cultivo de arroz, mango, pomelo, orquídeas y flor de loto.


Cuando llegamos a la zona, está fuera de las carreteras principales, es como un pueblín, hay una pagoda, un crematorio, una escuela, un lugar para el mercado (hoy no hay mercado), una especie de tienda bar y un pequeñísimo embacadero.

Crematorio
Crematorio.


No sé muy bien cómo, hablo con la guía, mi inglés es bastante deficiente, y le digo que me dedico a las drogas. Toma interés por el tema y me enseña las cajetillas de tabaco, como no fumo hasta ese momento no me había dado cuenta, que llevan todas una foto de un enfermo de cáncer, o de unos pulmones, etc. Así que hace que la señora de la tienda - bar me traiga varias cajetillas para ver las fotos que salen, acabo comprando cinco cajetillas de tabaco (35 b cada una) para traerlas de recuerdo, en España no tardaremos mucho en tener estas fotos en las cajetillas, ya se puede ver una propuesta en la página web de la oficina de la OMS para Europa. Me traduce lo que dice en aquellas cajetillas: en la foto de un señor en una cama de hospital con cables por todos los sitios dice "no fumes esto, por ello me tuvieron que hacer la traqueotomía", en la foto de un pulmón dice: "así queda el pulmón cuando la gente fuma", en la de un grupo de personas y una calavera: "estos cigarrillos en el futuro convertirán a este hombre en una calavera".


En la tienda - bar está el embarcadero. Tenemos preparadas dos barcas con motor fuera de borda, con un gran eje que aleja las hélices. Nos llevan hasta una granja donde cultivan lotos para vender sus flores, tienen un inmenso estanque todo lleno de lotos, hoy no hay flores pero, aún así, nos dan un paseo en una barca a remos por el estanque. En el mismo sitio tienen plantados varios árboles frutales como el jack fruit (una fruta muy grande con una especie de granos en la piel), el rose apple que ahora no tiene frutos pero sí unas flores rojas, y especies como el lemon grass (parecida a la hierba luisa).
Nos dan a probar los productos que hacen: mango y otras frutas secas y aliñadas con guindilla (¡fruta seca picante!), unas tortitas de pasta de arroz con miel y sésamo, adobada con ajos y pimienta negra. Incluso nos enseñan cómo lo hacen, nos fríen unas tortitas de éstas para que las probemos recién hechas. Es una gente encantadora la que encontramos en estas aldeas. Casi todos traemos varias bolsas de estos productos para España.

lago de los lotos.
Paseando por el lago de los lotos.


Jimi, como siempre hace, se dedica a perderse del grupo y sacar fotos por los alrededores, con tan mala suerte esta vez que al dar un paso atrás para obtener un mejor encuadre mete la pierna por un agujero y se pega una grandísima torta, casi se desmaya, lo tenemos que echar en un banco y untarlo de linimento hasta que se recupera.

accidentado
El accidentado recibiendo asitencia.


En este sitio coincidimos con una periodista que está haciendo un reportaje para promocionar la zona en una revista local, allí nos saca unas fotos friendo las tortas de arroz, con Coque, el hombre más presentable físicamente del grupo (porque es joven y deportista, ya le llegarán otros tiempos), en primer plano.

prensa local
La prensa local fotrografiándonos.


Seguimos el paseo por el canal hasta otra granja, también nos dan a probar sus productos, en este caso nos sorprenden con unas aceitunas dulces. Kike está hecho polvo porque le han destrozado la imagen que siempre tuvo de las aceitunas, ahora ya nada es como era, no te puedes fiar de nada de lo que ocurre en el mundo después de que te hayan dado aceitunas dulces, fruta picante y arroz con miel y ajo.

atacando a una seta silvestre.
Pablo atacando a una seta silvestre.


Hasta la siguiente granja nos transportan en un carro tirado por un extraño tractor, tiene un volante como el de una moto con un largo eje delantero. Se trata de una granja de orquídeas. Nos explican que una planta de orquídea puede llegar a dar 6.000 flores. Las plantan en cascos de cocos.
En todos estos sitios parece que la gente vive toda junta en un mismo tendejón, se trata de una especie de gran sala donde trabajan, comen, cocinan y duermen.

transporte rural.
Coque al "volante" de nuestro transporte rural.


De vuelta en BKK vamos al barrio chino a un restaurante al lado del río, pegado a un embarcadero en el corazón de Chinatown.


Una vez en el hotel tenemos que dejar a Jimi acostado para recuperarse del gran tortazo que se pegó por la mañana. Los demás nos vamos al mercado de Lumpini y a cenar al Patpong, a uno de los pocos restaurantes que están abiertos, se nos hizo muy tarde, el Carlton, con música en vivo y unos 160 b por cabeza por una comida aceptable.


Luego damos un paseo de despedida por el Patpong.


Día 25, 29/10/05 sábado. Bangkok - Aman - Madrid


Hoy es el último día, así que en el hotel nos dan la oportunidad de despedirnos de una compañía siempre presente y no siempre vista: las ratas. Desayunamos frente a la puerta de la cocina, estando entreabierta vemos una gran rata subir por un cable adosado a una pared, cuando entra un camarero que también la ve y mira instintivamente para atrás, encontrándose con nuestras miradas, simplemente sonríe, pasa y cierra la puerta. Fue una despedida fugaz pero despedida al fin y al cabo.


Jimi se queda recuperando otro rato en la cama y los demás nos vamos, unos pocos vamos al Patpong para verlo por la mañana y hacer las ultimísimas compras. La calle central no tiene ningún chiringuito de los que se ponen por la noche y está limpio y lleno de camiones que surten a los bares. Dejamos a Coque en una sala de masajes en esta zona donde casi todo es sexo en compra - venta, luego nos cuenta que el masaje estuvo muy bien, pero que hubo sus más y sus menos con alguna propuesta que le hizo el encantador chico que le dio el masaje (era un lugar para hombres).

Último paseo por Bangkok.
Último paseo por Bangkok.


Volvemos al hotel a tomar un baño en el jacuzzi que hay en la terraza y luego a comer al mercado de Lumpini, que aunque se llama "nocturno" ya lo abren a las 15 horas. Comemos en un bar terraza bastante cutre, yo, por si acaso, echo bastante picante al arroz que está muy bueno, todo por 60 b cada uno.


Después de comer Jimi y Domingo acompañan a Coque a comprar los encargos de sus hermanas: 7 relojes de marcas y modelos concretos (llevaba recortes de revistas para no equivocarse) y 2 bolsos, pasan dos horas regateando hasta que los consiguen al precio que tenían previsto.


La tarde la dedicamos a pasear por el mercado y algunos aprovechan para darse un último masaje (sin equívocos esta vez) rematando los encargos que todavía no compramos. A la vuelta al hotel, vemos en unos tenderetes que hay en la otra acera de la avenida de Rama V puestos de comida donde venden saltamontes y gusanos fritos.

masaje tailandés
Centro de masaje tailandés en el mercado nocturno de Lumpini.


En el camino al aeropuerto la guía, una mujer encantadora, se pone triste por nuestra marcha, así que entonamos varias canciones populares en su honor, lo que la hace emocionar más.


En el aeropuerto cuando llegamos a facturar nos dicen que hay overbooking y que tenemos que esperar una hora (hasta las 22:30) que si no llega todo el mundo nos pasan, en caso contrario volaríamos a Madrid directos (nuestro vuelo es vía Aman) con la Thai una hora más tarde. Allí esperamos ilusionados con evitar la parada de Aman hasta que al final nos embarcan en el vuelo previsto, aunque todavía nos dicen que uno no cabe, a lo que nos negamos, o vamos todos o nadie, no sé como lo hacen pero nos acaban metiendo a todos.

Última foto de grupo
En el aeropuerto de Bangkok. Última foto de grupo.


En el control de pasaportes hay una gran cola y Jimi y yo somos los últimos, al salir del mismo nos está esperando el hombre que estaba en la facturación para acompañarnos a la puerta de embarque porque el avión nos está esperando. Nos lleva a toda pastilla por aquellos inmensos pasillos, de camino vamos recogiendo a otros que se habían parado a ver escaparates o comprar tabaco. Cuando pasamos el escáner de la sala de embarque hay otra chica esperándonos con un walkie talkie diciéndo que nos diéramos prisa, la culpa no era nuestra, al llegar a la puerta de embarque están anunciando nuestros nombres por los altavoces.


Una vez en el avión Isabel tiene un número de asiento duplicado, imaginamos que como era la que no cabía simplemente le dieron un número duplicado para que el marrón se lo comiera la tripulación. Al final acaban echando a un señor que imaginamos que es uno de los policías que van en los aviones. El vuelo sale media hora tarde por toda esta movida. Por suerte en Aman, 9 horas de vuelo, enlazamos muy bien con el vuelo a Madrid sin apenas esperar nada. Llegamos a Madrid a las 9:30, 15 horas después de haber salido de BKK.




 

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