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Reportaje del viaje de AVIMUN a Indonesia (Java, Islas Célebes y Bali) 2007

Segunda entrega: Templo de Prambanan, Surakarta (también conocida como Solo) y el templo erótico de Sukh

Antes de salir para Solo pasamos de nuevo por la oficina de cambio, situada en el corazón de la ciudad, la calle principal llamada Malioboro, para hacer acopio de rupias que nos duraran hasta la llegada a Bali, pues los lugares que íbamos a visitar en los próximos días o bien no dispondrían de cambio o las tasas serían menos favorables.

Calle Malioboro de Yogyakarta.
Calle Malioboro de Yogyakarta.

Salimos con grandes fajos de rupias en sobres, téngase en cuenta que el billete de mayor valor de los que manejamos es el 100.000 rupias, lo que no llega a ocho euros, y tratar de pagar un gasto corriente con eso allí, por ejemplo una comida, es como intentarlo aquí con uno de 500 euros, por lo que tenemos que llevar montones de billetes de baja denominación, hasta de 1.000 rupias, lo que no llega a los 0,08 céntimos de euro, para poder hacer pequeños pagos, una botella de agua o de cerveza, o un paquete de tabaco.

Nuestra primera parada es el templo, o mejor conjunto de templos, de Prambanan, otro de los lugares Patrimonio de la Humanidad del país. Se trata de un conjunto de templos hindúes del siglo X que originalmente constaba de 232 templos, de los que en la actualidad sólo quedan en pie menos de una decena, y además todos ellos afectados, en mayor o menor medida por recientes terremotos, que hacen que no puedan ser visitados en su interior por el peligro evidente de derrumbe, aunque la visita es igualmente muy recomendable y así se ayuda a su reconstrucción, que va lenta por la palpable falta de fondos.

El grupo de AVIMUN ante el templo de Prambanan.

El grupo de AVIMUN ante el templo de Prambanan.

Bajo un sol que cae a plomo sobre nuestras cabezas recorremos el perímetro de los templos tratando de cobijarnos en las escasas sombras disponibles mientras contemplamos el maravilloso conjunto de templos.

Detalle de algunos daños del ´tultimo terremoto en Prambanan.

Detalle de algunos daños del ´tultimo terremoto en Prambanan.

La ciudad de Surakarta o Solo, muchas ciudades en Indonesia llevan el afijo "karta" que quiere decir "feliz", es una antigua capital cultural y tiene sobre un millón de habitantes. Visitamos el Palacio del Príncipe de Surakarta, que nos parece tan modesto como el de Yogya y no tiene demasiado interés.

Familia de comerciantes en su establecimiento.

Familia de comerciantes en su establecimiento.

El Mercado de antigüedades, por el contrario, sí nos parece de gran interés por la cantidad de piezas que se encuentran, aunque si no se es experto en el tema vale más limitarse a la mera contemplación o adquirir piezas de poco valor por si acaso.

Mercado de antigüedades de Solo

¡Esta maleta no me la destrozarán en los aeropuertos! (Mercado de antigüedades de Solo).

Comemos a la carta en el restaurante Ramayana, un plato principal abundante y más abundante cerveza, de la ubicua marca nacional Bintag, "estrella", por menos de tres euros al cambio, lo que será una constante durante todo el viaje, pues, salvo en los restaurantes de los hoteles de nivel o en contados restaurantes de lujo, por entre dos y cuatro euros, según se tome cerveza o no, ya que en algunos sitios, es Ramadán y no hay más remedio que tomar agua o refrescos pues está prohibido servir alcohol, comeremos habitualmente.

Camareras del rstaurante Ramayana.

Camareras del rstaurante Ramayana.

Hay que decir que la comida en Indonesia no es particularmente atractiva ni mucho menos variada, pero sí nutritiva, abundante y barata. El alimento esencial del país es el arroz, llegan a consumir unos 15 kilos al mes por persona, con lo que a pesar de la gran producción que tienen deben importar arroz de Vietnam y Tailandia. El arroz se consume en dos formas básicas, una cocido y pegajoso como acompañamiento de cualquier comida, como equivalente de nuestro pan, y otra como plato principal al que se le añaden trocitos de carnes varias, pollo principalmente, y verduritas igualmente troceadas, el llamado "Nasi goreng", al que puede opcionalmente añadírsele un huevo frito por encima y entonces lo llaman "Nasi goreng special".

También se comen muchos fideos chinos "mie" con las mismas preparaciones que el arroz y además pollo, gambas y calamares. En zonas costeras pescados y en el territorio toraja se amplía la dieta con búfalo y cerdo. Y como postre, cuando hay, fruta: piña o plátano fritos sobre todo. Y eso es prácticamente todo.

Después de comer un pequeño trayecto en autobús por una carretera serpenteante nos lleva hasta el llamado templo erótico de Sukuh. Se trata de un templo hindú, que aún se usa para el culto por la pequeña comunidad hinduista de la zona, en el que se encuentran únicamente dos imágenes de claro contenido erótico, nada que ver con los templos indios de Kahuraho, por ejemplo. Es un lugar tranquilo al que van algunas personas para meditar en lo alto del desnudo templo.

Lingam y yoni en templo de Sukuh.
Lingam y yoni en templo de Sukuh.

Templo de Sukuh.

Templo de Sukuh.

A la vuelta a Solo aprovechamos para darnos unos masajes en el hotel mismo, por casi todo el país es fácil encontrar servicio de masajes en los hoteles o fuera de ellos en algunos sitios, en especial en Bali, aprovechando que nos hacen una oferta con 30% de descuento y por menos de 10 euros recibimos un excelente y profesional masaje de una hora que nos deja como nuevos.

Cenamos en un restaurante chino cercano al hotel llamado Tio Ciu por menos de dos euros y con cerveza, en cantidades moderadas, incluida y a la cama rapidito que mañana, aunque hoy sea sábado, hay que levantarse bien temprano de nuevo.


Texto y fotos: Enrique Quirós

 

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