Reportaje del viaje de AVIMUN
a Indonesia (Java, Islas Célebes y Bali) 2007
Quinta entrega: Islas Célebes: Sengkang,
Lago Tempe y Bamba Puang
Después de los días de descanso y playa en Bira nos
ponemos de nuevo en ruta y nos dirigimos a Sengkang, una población
que no tiene un especial interés por sí misma pero
que nos sirve para acceder, por el río del mismo nombre que
la ciudad,
Al Lago Tempe en el que habita en casas flotantes una pequeña
comunidad de pescadores. Por el camino un fuerte aguacero nos acompaña
largo rato y hace que la temperatura sea más agradable.
En Sengkang nos alojamos en el que nos dicen que es el mejor hotel
actualmente de la ciudad y que parece que aún no está
acabado de construir. Cuando preparábamos el viaje habíamos
visto en Internet unas fotos de este hotel en las que ni siquiera
tenía barandillas en las escaleras de acceso a los pisos
superiores, afortunadamente a nuestra llegada ya las había
y esto impidió que una aparatosa caída a causa de
la lluvia en las ya de por sí resbaladizas escaleras nuestra
compañera María tuviera consecuencias más graves
de dar con sus huesos en ellas.
Hotel Pondok Eka de Sengkang.
A nuestra llegada era la hora de comer y lo hacemos en un restaurante
chino, "Tomudi", en el que, a pesar de que su personal
era católico, no sirven alcohol por estar prohibido a causa
del Ramadán por el gobierno local.
Tras dejar las cosas en el hotel y refrescarnos un poco salimos
para el Lago Tempe. Llegamos al embarcadero del río Sengkang
y embarcamos en unas largas, estrechas y espartanas, no tenían
ni la clásica tabla para sentarse, piraguas a motor con capacidad
para dos o tres pasajeros cada una, además del patrón.
En piragua por el lago Tempe
Una vez en el lago nos encontramos con que debido a las festividades
religiosas la mayoría de los pobladores habituales del lago
están en tierra firme visitando a sus familiares y amigos
como es costumbre aquí durante el Idul Fitri, así
se llaman las fiestas. De todos modos podemos visitar alguna de
las modestísimas casas flotantes en las que viven y trabajan
los miembros de esta comunidad de pescadores
.Interior
de casa flotante: la cocina.
Una hermosa puesta de sol acompaña nuestro viaje de vuelta
en el que vemos como también la gente de la zona vuelve a
casa y otros siguen con su vida en las orillas mismas del río.
La omnipresente voz, grabada, del muecín de las mezquitas
que están también en el propio río nos acompaña
como de costumbre.
Vídeo: Lago Tempe
Atardecer en el Lago Tempe
Vídeo:Navegando por el río Sengkang
Esta noche, por cortesía de nuestro magnífico agente
en Sulawesi, disfrutamos de una simpática cena típica
en el propio hotel. La comida es más o menos la costumbre,
pero la gracia está en que la hacemos en el suelo y disfrazados
al modo de los nobles de la zona. Hoy toca una de guiris y nos hacemos
unas risas. En el hotel sí pudimos disfrutar de unas cervecitas
y de nuestras habituales tertulias nocturnas.
Cena típica
A la mañana siguiente, tras un frugal desayuno, recogemos
nuestros bártulos y nos ponemos de nuevo en marcha.
Una paradita para ir al servicio, asunto nada trivial especialmente
para las chicas, ya que no es fácil encontrar instalaciones
aceptables para tales menesteres, y comprar agua fresca nos permite
ver la fabricación de unos dulces artesanales. Cuando la
necesidad apura Johan, nuestro guía, se preocupa de inspeccionar
personalmente los sitios que sabe que pueden ser más dudosos
antes de que las chicas entren para cerciorarse de tienen unos mínimos
de higiene, unos de los muchos pequeños detalles que marcan
la profesionalidad de este hombre con el que hemos establecido ya
una relación de complicidad y mutua simpatía que no
hará sino ir en aumento a lo largo de nuestra estancia.
Producción artesanal de alimentos.
Camino ya de las anheladas tierras toraja nos detenmos en Bamba
Puang, la llamada "montaña erótica". Desde
el chiringuito que sirve de restaurante, café y mirador en
el que nos detenemos se contemplan unas montañas separadas
por un río con formas que recuerdan vagamente las formas
de los órganos sexuales femenino y masculino, uno frente
a otro y separados por el río. La leyenda cuenta que se trató
de dos amantes que eran hermanos y se casaron y para castigar su
conducta y recordar para la posteridad el tabú del incesto
los dioses los convirtieron en las respectivas montañas separadas
perpetuamente por el río para recordar que no se han de juntar
en matrimonio los hermanos.
Bamba Puang, la montaña erótica
Vídeo de Bamba Puang, la montaña erótica
En el mirador nos encontramos con unas curiosas instalaciones sanitarias
coronadas por antenas parabólicas que nos recuerdan, con
las debidas distancias, que son muchas obviamente, el arte de Gaudí.
Curiosidades o alucinaciones de la altura.
Servicios gaudinianos.
Un poco más allá nos detenemos nuevamente para visitar
un minúsculo pero precioso hotel, el Bamba Puang Resort,
en el que inicialmente habíamos previsto alojarnos, pero
que por ser un "grupo tan grande", para lo que por aquellas
tierras se estila, no fue posible, porque el hotel, de propiedad
gubernamental, tiene solamente cinco habitaciones, eso sí
bien amplias y dotadas sobre todo de unos cuartos de baño
en los que no falta ni la camilla profesional de masaje.
El baño de UNA habitación en el Bamaba Puang Resort.
También aprovechamos para hacernos unas fotos con unas tímidas
jovencitas locales que allí estaban y no sabían como
pedirnos que nos fotografiáramos con ellas, otro momento
más de esos en los que los "exóticos" éramos
nosotros y una buena señal de que estábamos adentrándonos
en territorios todavía afortunadamente no destrozados por
el turismo de masas.
Nuestro "relaciones públicas", Julio, con sus
nuevas amigas.
Y de nuevo volvemos a nuestros vehículos camino del país
Toraja.