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RELATO DEL VIAJE AVIMUN
A LOS CAÑONES DEL RIO EBRO
Texto: Belén González
Fotos: Enrique Quirós
Viernes 26 de Agosto de 2005
Los 10 socios/as de Avimun apuntados al viaje salimos de Oviedo
hacia las 16:45 h. del viernes con dirección a Cantabria
repartidos en 3 coches, haciendo la primera parada técnica
en una estación de servicio de la autopista, cercana a San
Vicente de la Barquera.
Tras abandonar la autopista y tomar la carretera nacional 611 en
dirección a Reinosa, nos desviamos antes de entrar en esta
ciudad para coger la carretera que con dirección a Corconte
nos permite recorrer de oeste a este la orilla norte del Embalse
del Ebro, nuestro primer objetivo del viaje.

Embalse al atardecer
Hacemos la primera parada del viaje junto a la iglesia del pueblo
de La Riva, situado en una península elevada con vistas sobre
el embalse, y aunque el tiempo no acompaña, intentamos vislumbrar
el paisaje entre la niebla, siguiendo las explicaciones del gestor
sobre la construcción y características de este singular
pantano

Iglesia de La Riva
Una vez atravesado Corconte (al que volveremos hacia el final de
nuestro viaje), tomamos la carretera nacional 623 con dirección
a Burgos, y nos desviamos hacia Pesquera de Ebro, para contemplar
unos kilómetros antes del pueblo, la primera vista de los
Cañones del Ebro, destino principal de nuestro viaje, desde
un mirador volado sobre los espectaculares farallones de caliza,
a más de 100 metros de altura sobre el río.

Desde el mirador vista del cañón del Ebro
Desde este punto, los gestores explican a los viajeros como será
el recorrido circular de la ruta de senderismo prevista para el
día siguiente:
RUTA CIRCULAR VALDELATEJA - PESQUERA - VALDELATEJA
" Saliendo desde el pueblo de Valdelateja donde dejaremos
los coches, comenzaremos a caminar los primeros 3 kms dentro del
cañón por el sendero que discurre en un primer momento
junto al río Rudrón hasta su confluencia con el Ebro
y continúa luego por la orilla derecha del Ebro hasta cruzar
el puente junto a la antigua central eléctrica El Porvenir.
" Después del puente, el sendero continúa, cada
vez más pegado al río y por su orilla izquierda, otros
4 kilómetros largos hasta llegar al pueblo de Pesquera de
Ebro, situado sobre el Cañón.
" Atravesamos Pesquera y cruzamos de nuevo el Ebro sobre su
bonito y elevado puente medieval para continuar por la carretera
unos pocos metros hasta tomar el sendero-pista que asciende suavemente
durante 4 kms hasta llegar a Cortiguera, un precioso pueblecito
de casonas blasonadas y en gran medida abandonadas, situado al otro
lado del río donde haremos la parada larga para comer.
" Tras el descanso continuaremos camino dejando atrás
Cortiguera durante otros 4 kms, por un sendero que nos permitirá
contemplar de nuevo desde la altura las impresionantes vistas de
los cañones, hasta llegar a un punto desde el cual se desciende
durante 2 kms por otro sendero en zig-zag hasta el pueblo de Valdelateja,
punto de partida de nuestra excursión.
Desde el mirador situado 2 kms antes del pueblo de Pesquera podemos
divisar perfectamente el pueblo de Cortiguera en la ladera de enfrente,
al otro lado del cañón.
Volvemos a los coches para desandar unos 6 kilómetros hasta
tomar de nuevo la nacional y continuamos en dirección a Burgos
para desviarnos a la altura de Escalada hasta Orbaneja del Castillo,
el pueblo elegido como campamento base para este fin de semana,
a donde llegamos hacia las 9:30 h de la noche. Orbaneja es un precioso
pueblo burgalés enclavado en el espectacular paisaje que
forman los meandros del río Ebro a su paso encañonado
por esta zona entre Cantabria y Burgos.
Nos instalamos en la Casa Rural El Abuelo, situada en el centro
del pueblo, y alquilada enteramente por nuestro grupo, donde cenamos
esa misma noche con las viandas traídas desde Oviedo por
los gestores, acompañadas por raciones encargadas en el restaurante
anexo a la casa rural (aconsejamos probar el chorizo frito y la
morcilla de Burgos ¡estupendos!) y endulzamos el final de
la cena con dos estupendas tartas de manzana y almendra (esta última,
casera, por generosa cortesía de una de las socias).
Tras la cena, paseo nocturno para conocer el pueblo de Orbaneja,
ayudados en algunos tramos sin farola, por la linterna que trae
uno de los viajeros. Alguien comenta que el pueblo de noche, con
la luz tenue de sus farolas, parece sacado de un nacimiento.

Orbaneja de noche
Sábado 27 de Agosto de 2005
A pesar de las favorables predicciones meteorológicas, amanece
lloviendo, por lo cual tras desayunar en la casa rural, decidimos
introducir cambios en el programa y comenzar el día haciendo
las visitas en coche previstas para la tarde, y en el caso de que
mejore el tiempo intentar hacer una parte de la excursión
después de comer, tal como ocurrió.
Salimos de Orbaneja hacia las 10 de la mañana tomando la
carretera que siguiendo el curso del río Ebro arriba nos
lleva en dirección a Polientes, entrando de nuevo en la Comunidad
Autónoma de Cantabria (el paso de Cantabria a Burgos y viceversa,
será una constante en este viaje por la caprichosa silueta
que marca la frontera entre ambas provincias en esta zona que al
fin y al cabo comparte una misma realidad geográfica e histórica).
Hacemos nuestra primera parada en el pueblo de San Martín
de Elines para visitar su interesante colegiata románica
(una de las 4 que existen en Cantabria), estupendamente explicada
por un vecino del pueblo que sustituye al párroco cuando
este no puede enseñarla (el párroco es el autor del
correctísimo libro que se vende sobre la historia y el valor
artístico de esta iglesia). Os apuntamos algunas de las razones
por las que vale la pena visitarla: en el exterior su emplazamiento
y la silueta de su torre y de su ábside; en su interior la
armonía del edificio, los singulares capiteles de sus columnas,
y sobre todo un sepulcro de una extraordinaria belleza escultórica
.

Colegiata de San Martín de Elines

Colegiata de San Martín de Elines (interior)
Continuando nuestra ruta y antes de tomar la carretera que desde
Polientes se desvía hacia Sargentes de la Lora, hacemos una
breve parada para curiosear un interesante alojamiento-restaurante
de turismo rural llamado Molino del Alto Ebro, que tal como su nombre
indica está instalado sobre un antiguo molino, y tiene la
encantadora particularidad de que el suelo de su salón es
de cristal por lo se puede ver discurrir el agua por debajo.
Subiendo hacia el páramo de Sargentes de Lora hacemos una
parada en la carretera para contemplar, aún entre la niebla,
el valle del Ebro que dejamos momentáneamente atrás
y buena parte de los 55 pueblos que integran el municipio de Valderredible,
el más extenso de Cantabria.
Frente a Sargentes, tomamos la carretera que con destino al pueblecito
de Ayoluengo nos lleva hasta los Pozos de Petróleo que llevan
su mismo nombre. Hacemos una breve visita a los pozos mientras el
gestor nos introduce en el tema y nos percatamos de su singularidad:
estos pozos son el único yacimiento petrolífero sobre
suelo español, el resto del petróleo español
se extrae de la plataforma marítima.

Pozo de petróleo en Ayoluengo
Volviendo a Sargentes nos llama la atención un colorista
campo de girasoles, el único que veremos en estas tierras.

Campo de girasoles
Al llegar al pueblo tomamos una pista que a tres kilómetros
nos lleva a visitar un ejemplo de otra singularidad de la zona:
los dólmenes y túmulos. Junto al túmulo, reutilizando
algunas de las piedras que nuestros antepasados desecharon para
su construcción, han levantado una mesa con bancos que nos
permite hacer una paradita para descansar y reponer fuerzas.

Dolmen
Dejamos atrás Sargentes y los Páramos de la Lora
para reincorporarnos a la carretera nacional 623 con dirección
a Burgos y parar a breves kilómetros en el pueblo de Covanera
donde se encuentra nuestra siguiente visita: El Pozo Azul, una hermosa
surgencia cárstica, de cristalinas y gélidas aguas,
en la que se han realizado importantes expediciones de espeleobuceo,
recorriéndose hasta el momento 2900 mts de sifones y galerías
a 70 metros de profundidad. Al Pozo se accede caminando desde el
pueblo por un estrecho y forestado sendero de unos 300 metros de
longitud.

El pozo azul
Después de comernos unos bocadillos en Covanera y viendo
por fin que el sol nos acompaña, nos dirigimos al pueblo
de Valdelateja por la misma nacional, pero esta vez en dirección
a Cantabria. Tras tomar un café en su balneario, nos decidimos
a realizar al menos la primera parte de la ruta de senderismo por
los Cañones, finalizándola en Pesquera de Ebro (7,4
kms de ruta) donde nuestros compañeros conductores nos recogen,
pues ellos la comienzan pero vuelven a medio camino a Valdelateja
para llegar a Pesquera por carretera.

Dirección a Pesquera
Tras un refrigerio en uno de los mesones con terraza de Pesquera,
la tarde termina paseando por el pueblo para ver sus casas blasonadas,
su puente medieval con capilla, su iglesia ... y regresando a Orbaneja,
donde el día concluye tras la cena en el Restaurante El Arroyo.

Puerta en Pesquera
Domingo 28 de Agosto de 2005
Tras el desayuno y la correspondiente preparación de maletas,
empezamos la mañana visitando el pueblo de Orbaneja del Castillo
que hasta el momento sólo habíamos caminado de noche.
Recorremos sus calles principales y subimos hasta el barrio más
alto para continuar por una pista que alejándonos unos metros
del pueblo nos permite contemplar una magnifica vista del pueblo
desde lo alto, así como del cañón donde está
enclavado.

Panorámica del cañón del Ebro desde Orbaneja

Panorámica del cañón con Orbaneja al fondo
De vuelta al pueblo, siguiendo las indicaciones de sus habitantes,
buscamos entre las rocas más altas y erosionadas del paredón
del cañón que está al otro lado del río,
frente al pueblo, la silueta de África que forman a su vez
dos grandes rocas que parecen dos camellos besándose.

Los "camellos"

O África

El grupo con Orbaneja al fondo
Seguimos con nuestros pasos el nacimiento del manantial en la cueva
que hay en el centro del pueblo y que tras atravesar unos metros
más allá un par de casas-molino, se precipita hacia
el río Ebro formando una hermosa cascada de varios pisos
que rápidamente bautizamos como el Pamukale burgalés,
pues nos recuerda en su forma a aquel paisaje turco.

"Pamukale" burgalés
Tras despedirnos de Orbaneja, sorprendidos por la desconocida belleza
de este pueblo, continuamos viaje, está vez de vuelta hacia
el embalse del Ebro por la carretera que va desde Orbaneja hasta
Ruerrero y de allí hacia Ruanales, haciendo nuestra primera
parada del día en el pueblo de Montejo de Bricia, perteneciente
ya a Cantabria, donde tomando como ejemplo dos de sus casas, los
gestores nos explican brevemente las singularidades de la arquitectura
popular de la zona.

Casa popular de Montejo de Bricia
Continuando por la carretera hacia Santa Gadea nos detenemos previamente
para visitar otra de las joyas desconocidas de esta parte del sur
de Cantabria y del norte de Burgos en torno al rio Ebro: el Monte
Higedo, un bosque de robles y hayas conocido como el Muniellos burgalés
pues alcanza entre su parte cántabra y burgalesa una extensión
similar a la del bosque asturiano.
Nos desplazamos con el coche a través de una pista hasta
la Cabaña del Monte Higedo, una curiosa casa construida por
un afamado médico de la zona a comienzos del siglo XX en
lo que podríamos llamar un claro del bosque.

Cabaña de Higedo
Desde allí comenzamos una breve caminata que tras introducirnos
inmediatamente en el bosque nos lleva hasta una zona conocida como
el mirador que nos permite obtener una panorámica de esta
gran extensión boscosa de 30 kms cuadrados, actualmente preservada,
que perdió buena parte de su superficie a lo largo de los
tres últimos siglos, principalmente por la explotación
masiva de la madera para la producción de carbón vegetal
destinado a las herrerías preindustriales de esa zona norte
de España. En el bosque también se pueden observar
interesantes ejemplares de tejos centenarios cuyas raíces
se extienden y agarran alrededor de grandes rocas, que por el proceso
de la erosión del suelo han quedado al descubierto.

Panorámica desde el mirador del bosque
Salimos del Bosque Higedo imaginándonos volver algún
día en otoño cuando el paisaje sea una explosión
cromática, y volviendo a la carretera nos dirigimos hasta
el poblado de Arija, última visita de nuestra mañana
de domingo.
En Arija, hacemos un rápido recorrido por el poblado y posteriormente
por su playa junto al embalse del Ebro mientras los gestores, habituales
de la zona, nos explican la historia de la aparición de este
poblado en torno a la creación de la empresa Cristalería
Española en el año 1906, en lo que hasta entonces
era un páramo despoblado. La fábrica cambió
el paisaje y la forma de vida de esa zona, construyendo un poblado
de nueva planta con viviendas, escuelas, capilla, estación
de ferrocarril, etc, ya que en el primer cuarto del siglo veinte
llegó a tener más de 1000 empleados.

Antiguas escuelas de Arija

El grupo en la playa del embalse
Desde Arija nos dirigimos directamente al pueblo de Corconte para
comer en el Restaurante Conchita, y hacer una breve visita a su
famoso balneario construido en el año 1922, que conserva
aún en algunas de sus estancias el sabor de aquella época.
Nos dirigimos ya a través del Puerto del Escudo hacia Asturias
atravesando el Valle del Pas, tomando el último café
de despedida en el Hotel - Balneario Puente Viesgo, y llegando a
Oviedo hacia las 9 de la noche del domingo, después de haber
conocido un poquito mejor esta hermosa parte de la geografía
norteña española recorrida por el río Ebro
en su tramo de cabecera más alto.
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