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CRUCERO MEDITRERRÁNEO(II)
Llegamos sobre las 18 horas y bastante
cansados de visitar una pequeña parte de Venecia, era obligado
llegar antes de las 19,30 horas, (hay un horario muy rígido
de embarque) te advierten que si llegas más tarde de la hora
que te informan cuando desembarcas, el buque partirá sin
ti y que para alcanzarlo tendrás que dirigirte al próximo
puerto que atraque, lo que se hace bastante complicado y además
excesivamente caro. Como he comentado, una vez a bordo y ya en el
camarote, uno intenta relajarse y descansar.
Una bienhechora ducha es un coadyuvante extraordinario y un masaje
en los pies con crema relajante es el complemento ideal; después
y dependiendo del turno de cena que hayas elegido en el momento
de contratar el viaje, debes apresurarte o puedes ir con más
tranquilidad. Mi recomendación si van sin niños es
que elijan el segundo, por que después te permite ver el
último Show que termina sobre la 1 de la madrugada, tomando
café o una copa, como complemento del día.
También te proporciona más tiempo desde la llegada
de las excursiones hasta la entrada en el comedor y sobre todo a
las damas para acicalarse, maquillaje, pelos etc. El primer turno
es a las 20,30 y el segundo a las 22 y te exigen puntualidad.
La primera noche te colocan con otros pasajeros (6/8 por mesa) y
las sucesivas veces debes ocupar la misma mesa con idénticos
comensales, (cuando van grupos, los sitúan juntos); solo
en lo que atañe a la cena, ya que desayunar y comer en la
nave puedes elegir entre el buffet libre o el restaurante con carta-menú
con varios platos de entrantes, primeros, segundos, postres y aún
puedes elegir uno bajo en calorías y otro para niños.
Es muy espectacular la carta-menú que te entregan en la comida
y cena en el restaurante, pero les aconsejo que elijan uno de cada
apartado sin asustarse ya que son muy cicateros con las cantidades
que apuntan más al diseño.
Pero hay que tener cuidado con el buffet libre, por que se corre
el riesgo de comer alimentos dispares y en cantidades superiores
a la regularidad casera y después de media noche suelen pasar
camareros con bandejas repletas de bocaditos o fruta, todo está
incluido en el viaje, así como desayunos, self-service y
restaurante. y la excesiva ingesta acarrea desarreglos estomacales
y algún problema de ir al baño, colapsando la consulta
del doctor.
Para asistir a la cena te recomiendan que vistas con chaqueta y
corbata y respecto a las damas confían en que irán
muy guapas y elegantes. No se aprueba entrar al restaurante a cenar
con otra ropa.
Son condescendientes durante el desayuno y comida en el restaurante,
aun así los pantalones tienen que llegar hasta las rodillas.
En el buffet si que consienten short y camisetas. No obstante, no
se permite transitar en bañador por las distintas cubiertas;
solo en la habilitada para la piscina y jacuzzis que es al mismo
tiempo solarium.
Las bebidas, excepto el café, té, zumo de frutas no
natural, la leche (todo esto en el desayuno) y el agua en jarra
no tienen coste, pero si solicitas vino, cerveza, licor u otro producto
durante los desayunos, comidas o cenas, y en cualquiera de los diversos
bares que hay en el barco, hay que abonar su importe correspondiente.
No necesitaras dinero cash para realizar las compras que hagas dentro
de la nave, tabaco, licores, cafeterías, discoteca, la zona
del tax-free, excursiones, casino, etc., así como contratar
servicio de masajes, peluquería, baño turco y todo
lo referente a belleza, por que te lo cargaran en una tarjeta bancaria
de crédito o en efectivo y al final del viaje.
Para realizar estos desembolsos la organización te proporciona
una tarjeta de plástico que sirve para abrir la puerta del
camarote, para desembarcar y subir a bordo, cuidado con perderla
en tierra, por que os acarrearía un gran inconveniente para
regresar a bordo, además la tienes que entregar cada vez
que realizas una operación firmando el correspondiente recibo-comprobante
de cargo en tu cuenta. Hay que prestar atención, por que
al no pagar en efectivo, supone un descontrol en los gastos llevándote
una desagradable sorpresa con la factura final.
Ciertamente, dentro del trasatlántico solo consumes el desayuno
y cena, y digo esto por que a la hora de comer deberías de
estar de excursión, bien las que ofrecen en el crucero que
no son obligatorias pero si de pago, bastante caras y tienes que
contratarlas con dos días de antelación, o por el
contrario las organizas por tu cuenta.
Nosotros después de la primitiva experiencia optamos por
la segunda opción y además en este viaje los amarres
excepto el de Verona estaban muy cerca del núcleo urbano.
Después de todos estos comentarios aparecimos por el restaurante.
Ya nos habíamos presentado la noche inaugural a una pareja
más joven que nosotros que estaban sentados a la mesa cuando
llegamos, e inmediatamente siguieron los últimos invitados
que de forma muy amable, sonrientes y casi sin palabras, por que
eran coreanos y escasamente hablaban nuestro idioma, hicimos las
presentaciones.
Luego de cenar, pasamos al espectáculo que noche tras noche
te ofrecen, cuya calidad va increscendo y cada vez es mejor que
el anterior, en este crucero era muy bueno y al acabar la fiesta
a dormir o en el mejor de los casos y para cuerpos con aguante,
tomar una copa en la discoteca.
Y hasta mañana que desembarcaremos en Split
Jose Luis Cardona
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